Cuando me quedé embarazada, el espíritu curioso que habita en mí me hizo lanzarme a la búsqueda de información de todos los temas relacionados con el embarazo y por supuesto también con el parto, como culminación del mismo. Yo siempre he creído que la información es poder y que quien conoce tiene algún as más en la manga para poder dirigir su vida en la dirección que quiere. Todo mi embarazo estuve (y estoy todavía) en un foro de embarazadas, donde compartimos un montón de experiencias juntas. En él tuve la ocasión de conocer esta asociación de la que hoy quiero hablaros. Quiero dejar claro ya desde un principio que la mía es una visión DESDE FUERA porque yo no viví ninguna experiencia traumática en la venida de mi hija al mundo, como ya he relatado en una opinión anterior. No pertenezco, ni he pertenecido nunca a El parto es nuestro, y no creo que lo haga a menos que en un segundo embarazo cambiaran las cosas. Pero es de esas asociaciones que aunque no te toquen a ti directamente es interesantísimo que existan porque son el reflejo de un malestar que parte de la población, sobre todo femenina, tiene respecto a las prácticas médicas que sobrevienen en un momento tan mágico como el parto.

Sí que visito con asiduidad la página y sí que he leído sus testimonios y muchas de las cosas que ahí se escriben, por lo que sí que me veo capacitada para hablar de ello desde la visión de una madre más que ha dado con este recurso en la red y que tira de él con frecuencia. Quizás algunos de los datos que dé no sean exactos, pues como digo, no conozco la asociación desde dentro, pero sí que son el reflejo de lo que «se percibe» desde fuera, y considero que es una visión tan válida como otra cualquiera. Pero quiero dejar clara cuál es mi visión, para no llevar a nadie a engaño sobre lo que a continuación expondré.

El parto es nuestro web

QUÉ ES EL PARTO ES NUESTRO (A PARTIR DE AHORA, EPEN)

Esto es lo que dijo la Dra. Ibone Olza, una de las fundadoras de la asociación en respuesta al artículo escrito por Rosa Montero en el País titulado «El desastre de parir» (13/8/2006)

Hace ahora cinco años que dos madres empezamos un foro virtual para ayudar a las mujeres que como nosotras se sentian mal por sus cesáreas, a pesar de que la mayoría de ellas tenían bebés «sanos» (www.elistas.net/lista/apoyocesareas). En todo este tiempo hemos recibido miles de historias de madres y padres que han sufrido lo indecible en el nacimiento de sus hijos e hijas. Madres que pasaron 12 o 20 horas en salas de reanimación sin que nadie les dijera si sus bebés estaban vivos o muertos, mujeres que perdieron sus uteros por culpa de una inducción no justificada medicamente, padres que solo pudieron abrazar a sus bebés prematuros después de que murieran a los pocos días de vida, madres que fracasaron en su intento de dar de mamar porque ningun profesional les ofreció un apoyo real y cientifico…

Según reza en su página web, completísima, como más tarde desarrollaré, la asociación nació para prestar apoyo a las mujeres que han sufrido cesáreas y partos traumáticos. Aquello que, como se infiere del texto de Ibone Olza (colaboradora de la revista Ser Padres, dicho sea de paso), se gestó en una lista de correo de apoyo a las cesárea, se convirtió en 2004 en una organización en toda la regla con bastante repercusión a nivel mediático. Voces como las de Icíar Bollaín en su corto «Por tu bien» (que podréis descargaros de la página si no lo habéis visto), o Lucía Etxebarría que se ha cansado de hablar sobre el tema, no hacen sino poner de relieve algo que subyacía ya en muchas mujeres. Actualmente, es común leer intervenciones de miembros de EPEN en la prensa especializada, así como en medios generalistas. Y eso que tratan de un tema incómodo, que toca a un colectivo «intocable» y del que antes no se osaba hablar.

¿De qué se queja esta asociación? De las prácticas médicas habituales en el momento del parto, que muchas veces acaban en cesáreas innecesarias y que hacen sentirse a las mujeres como animalillos indefensos en lo que debería ser uno de los días más especiales de su vida.

Se denuncia que muchas veces (ojo, no todas), los partos se programan por comodidad del médico o por conveniencia de la embarazada también, lo que degenera en inducciones que tienen finales poco satisfactorios para muchas. Que el trato muchas veces dista de ser humano, personal, cariñoso. Que se antepone la comodidad del médico a la de la «paciente» (entrecomillo el término porque una embarazada NO ES una enferma y por tanto, no una paciente, debería ser en todo caso una actora, alguien partícipe y no alguien paciente, que sufre)… dilataciones tumbadas, potros para dar a luz etc. Que prácticas como la episiotomía (corte en el periné para facilitar la expulsión del bebé) se hacen por sistema, cuando la misma OMS las desaconseja… en definitiva, muchas cosas que hasta ese momento NADIE se atrevía a cuestionar porque parecían «lo normal». Nuestra confianza en los médicos era tan ciega, que se olvida que son seres humanos y que como tales pueden errar.

EPEN dice, y con razón, que España lleva un retraso de ¡¡¡20 años!!! en la implantación de las recomendaciones de la OMS para atender el parto, y que la tasa de cesáreas y de partos instrumentales. Las cifras, efectivamente así lo avalan; aproximadamente el 22% de los partos acaban en cesárea (tasa que se eleva hasta el 45% en la medicina privada) y un 18% extra requieren instrumentalización. Con estas cifras en la mano, vemos que ¡¡¡un 40% de las mujeres!!! no son capaces de parir por sí mismas. Algo, que evidentemente, no puede ser cierto de ninguna de las maneras, porque a) o las españolas estamos hechas de diferente manera que las mujeres de otros países, cuyas cifras son sensiblemente inferiores b) la raza está a punto de extinguirse.

EPEN, pues, se dedica a dar a conocer estas prácticas, a explicar cuándo son realmente necesarias y cuando no y sobre todo a explicar a las mujeres cuáles son sus derechos en el parto (cosa que desconocemos mayormente).

QUÉ PODÉIS ENCONTRAR EN SU PÁGINA WEB

Lo cierto es que es una de las webs más completas y actualizadas que conozco, por lo que la información que allí encontréis es de rigurosa actualidad y por lo que se desprende, bastante contrastada y científica. A esta asociación pertenecen médicos, enfermeras, comadronas amén de madres y padres, que con sus cuotas sufragan la asociación que no tiene más aportaciones que éstas.

No voy a desgranar uno por uno sus apartados, porque me extendería demasiado, y prefiero contar qué cosas podéis encontrar ahí a nivel más práctico.

EPISIOTOMIA.INFO. En esta web que comparte miembros con EPEN, se trata más a fondo el tema de la episiotomía, con información para evitarla, testimonios, informes etc.
– EL PARTO. Multitud de estudios y artículos relacionados con casi cualquier tema que rodea el parto. Desde las recomendaciones de la OMS, hasta la realidad española, pasando por el método canguro o experiencias con abortos naturales. La información que aquí encontraréis es exhaustiva.
– NUESTRAS HISTORIAS. Relatos en primera persona de madres, con historias bonitas, historias traumáticas, historias con final feliz, historias con sabor amargo. Merece la pena leer todas y cada una, por más que a veces el desasosiego te haga mella. Se complementa con la sección de SIEMPRE EN EL CORAZÓN, donde se cuentan historias con el peor de los finales. Hay que estar preparado para leerlas,sobre todo si estás embarazada.
– CONOCE TUS DERECHOS. Es una de las partes más interesantes de la página porque te enumera las leyes a las que puedes acogerte, planes de parto (qué son y modelos de los mismos)… en fin, cosas que es realmente útil conocer antes del parto, para poder elegir.
– PARTES INFORMATIVAS: Folletos, artículos, vídeos, notas de prensa.. muchísimas cosas muy útiles en su mayor parte. Hay poquita paja en esa web.

QUÉ SUPUSO PARA MÍ

Lo primero, darme cuenta de que la vida no es tan de color de rosa y que aunque las cosas funcionan,siempre podrían hacerlo mejor. Y que damos cosas por sentadas que deberíamos cuestionarnos.

Personalmente, mi experiencia con el parto fue muy bonita y no la cambiaría en absoluto. Pese a todo, yo había leído mucho antes y conocer lo que podía pasar me ayudó mucho. Luego en la práctica no tuve que exigir nada, pero SABER qué sí, qué no, qué era lo que quería, a mí personalmente me ayudó.

Comparto muchas cosas de la filosofía de EPEN; efectivamente, estoy convencida de que muchas de las prácticas médicas no son necesarias, y sobre todo me horripila la tasa de cesáreas y, esto ya es personal, la parte del protocolo hospitalario en la que te meten oxitocina sintética por vena. Esas dos cosas, personalmente, me tocan mucho la fibra sensible.

La razón por la que no me he hecho de EPEN es básicamente, que opino que a veces es un pensamiento un poco radicalizado y que lo llevan al extremo. Evidentemente, hay muchas cosas que se pueden hacer mejor, mucho mejor añadiría, pero también hay otras que se están haciendo bien. No es que ellas digan que TODO se hace mal, ni que en TODOS sitios se trabaja mal, pero no sé, son quizás más combativas de lo que soy yo al respecto. Supongo que si mi experiencia hubiese sido traumática, sería la primera apuntada, pero como no es así, pues me cuesta.

Pero al margen de que me quiera integrar en este nuevo movimiento feminista, sí que considero FUNDAMENTAL que se oigan voces como la suya porque sin cuestión, sin plantearte las cosas, es fácil estancarse, considerar que todo está bien y no progresar. Quizás ellas son la enzima que hace que la digestión se acelere y que tienen que ser más radicales de la cuenta porque si no no funcionaría.

Embarazados o no, pasarse por esta web y oir «otra voz» no está de más. No hace falta comulgar con ellas, pero escucharlas puede resultar útil a cualquiera.

Links

2 Comentarios

Responder a Perder un bebé | Mamis Y Bebés Cancelar respuesta

Por favor, deja tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.