Bugaboo Nuevos colores de primavera      

¿Por qué a veces leemos mucho de niños pero de mayores dejamos de leer?

Recuerdo que cuando era niña tenía mucho tiempo para leer y me gustaba, leía en el coche, en casa, antes de dormir, los domingos por la mañana, cuando todo estaba en silencio y los mayores aún no se habían despertado… Recuerdo grandes momentos con libros, de muy pequeña primero tratando de entender unas letras que más adelante supe que decían “Mi mamá me mima” y “Yo amo a mi mamá”, recuerdo los libros, con dibujos y colores, con objetos… Más adelante tengo un recuerdo de mi misma leyendo las aventuras de “Los Cinco”, “Los Siete Secretos” y “Torres de Mallory”, imaginando historias y creyendo que yo viviría también esas situaciones tan emocionantes…

adolescente leyendo
foto: adolescente leyendo vía Shutterstock

¿Por qué a veces en la adolescencia dejamos de leer?

Seguro que hay otras personas a las que les ha pasado, en algunos casos se puede atribuir a que en un momento dado los libros que elegimos no son los adecuados para nuestra edad y preparación emocional, en otros, simplemente nos dejamos llevar por una situación en la que nuestro entorno más cercano quizás no lee mucho y dejamos nuestro hábito poco a poco para dedicarnos a otras cosas,… No importa, si leímos de niños podemos leer de adultos, tenemos el hábito, lo adquirimos cuando éramos pequeños y lo integramos en nuestra manera de ver la vida y de conducirnos por ella, ahora es circunstancial que no leamos, quizás tenemos menos tiempo, niños, trabajo, pareja,… no importa, lo importante es que leer es como montar en bicicleta, no se olvida, siempre podemos volver a coger un libro, una revista, un cómic, y ahora, además, podemos elegir el formato.

Cuando era niña, la lectura me evadía del presente, me ayudó a imaginar y a reír, a pensar y a tomar conciencia de realidades distintas a la mía, ahora tengo menos tiempo pero cuando leo empiezo a sentir esa sensación de libertad y me relajo… de pronto los problemas del día a día no son tan importantes como para no dejarme dormir, de repente vuelvo a encontrarme a mi misma dentro de ese libro y vuelvo a sentirme preparada para tomar las decisiones correctas y ser cada día un poco más feliz… aunque cueste.

¿Alguien como yo dejó de leer de adolescente?

1 Comentario

  1. Desde que tengo uso de razón recuerdo los libros como parte importante en mi vida, el mejor regalo que podía hacerme mi madre era llevarme a la Librería General y decirme “Puedes elegir uno, pero solo uno” ( lo de solo uno era que ya me conocía) y allí podía pasarme rato y rato… Es cierto que cuando se llega a cierta edad, pues hay otras cosas en tu cabeza, pero aunque el ritmo de lectura disminuyera siempre había un libro pendiente. También tengo que agradecer a una profe que tuve en octavo, que se encargo de recuperar ese gusanillo lector y no hacerle caer en el olvido… y ahora? pues sacando tiempo de debajo de las piedras, porque la vida no me da de si con mis dos princesas rondándome, pero ahí sigo con mi libro a todas partes y más feliz que una perdiz!! Ojala mis hijas continúen con este habito, de momento el cuento de la noche no lo perdona la mayor, y la peque apunta maneras.

  2. Desde que tengo uso de razón recuerdo los libros como parte importante en mi vida, el mejor regalo que podía hacerme mi madre era llevarme a la Librería General y decirme “Puedes elegir uno, pero solo uno” ( lo de solo uno era que ya me conocía) y allí podía pasarme rato y rato… Es cierto que cuando se llega a cierta edad, pues hay otras cosas en tu cabeza, pero aunque el ritmo de lectura disminuyera siempre había un libro pendiente. También tengo que agradecer a una profe que tuve en octavo, que se encargo de recuperar ese gusanillo lector y no hacerle caer en el olvido… y ahora? pues sacando tiempo de debajo de las piedras, porque la vida no me da de si con mis dos princesas rondándome, pero ahí sigo con mi libro a todas partes y más feliz que una perdiz!! Ojala mis hijas continúen con este habito, de momento el cuento de la noche no lo perdona la mayor, y la peque apunta maneras.

  3. Dejé de leer lo que a mí me interesaba porque en el instituto al que iba nos hacían leer cantidades ingentes de libros (que no me interesaban nada) y entre eso y que estaba satudarísima de actividades extraescolares no tenía tiempo para lo que a mí me resultaba realmente interesante. Ahora, por desgracia, tengo bastante tiempo porque no tengo trabajo, así que ahí estoy: leyendo compulsivamente. Y bendito sea el libro digital.

  4. Dejé de leer lo que a mí me interesaba porque en el instituto al que iba nos hacían leer cantidades ingentes de libros (que no me interesaban nada) y entre eso y que estaba satudarísima de actividades extraescolares no tenía tiempo para lo que a mí me resultaba realmente interesante. Ahora, por desgracia, tengo bastante tiempo porque no tengo trabajo, así que ahí estoy: leyendo compulsivamente. Y bendito sea el libro digital.

  5. Desde los 3 años habré leido miles de libros. Era de las que iba a la biblioteca con mochila! Ahora, con un niño de 15 meses no encuentro tiempo ni concentración. Supongo que en unos.años podré vilver a retomar el hábito.

  6. Desde los 3 años habré leido miles de libros. Era de las que iba a la biblioteca con mochila! Ahora, con un niño de 15 meses no encuentro tiempo ni concentración. Supongo que en unos.años podré vilver a retomar el hábito.

  7. Leer es una de las mejores actividades! Te permite dedicarte a tí misma únicamente, y eso hoy en día es maravilloso!
    Y aunque a lo largo del día, leo muchísimas cosas: emails, noticias, redes sociales, blogs… no se acerca ni por un momento, a la sensación de sentarme en el sofá o tumbarme en la cama, con un libro escogido especialmente por y para mí, y convertirme en un ser totalmente “egoísta”, aislarme del mundo que me rodea y profundizar en la historia hasta donde mi mente/entorno/marido/hijo/sueño… me permitan.
    Leer es una de las mejores experiencias!

  8. Leer es una de las mejores actividades! Te permite dedicarte a tí misma únicamente, y eso hoy en día es maravilloso!
    Y aunque a lo largo del día, leo muchísimas cosas: emails, noticias, redes sociales, blogs… no se acerca ni por un momento, a la sensación de sentarme en el sofá o tumbarme en la cama, con un libro escogido especialmente por y para mí, y convertirme en un ser totalmente “egoísta”, aislarme del mundo que me rodea y profundizar en la historia hasta donde mi mente/entorno/marido/hijo/sueño… me permitan.
    Leer es una de las mejores experiencias!

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