jueves, octubre 17, 2019
Mujer La suerte está MUY sobrevalorada

La suerte está MUY sobrevalorada

Yo soy habitualmente bastante pacífica. No llego a los extremos que algunos me adjudican de que jamás me enfado (desde lejos podéis oír a mi familia y amigos cercanos partiéndose de risa, revolcándose por el suelo incluso y diciendo que vaya chiste bueno) pero es verdad que como yo de cría tenía un carácter muy fuerte he hecho auténticos esfuerzos por corregir mi carácter explosivo y a veces puede parecer que no me enfado. Sobre todo en ciertos ámbitos. La gente que me conoce de verdad sabe que yo de tierna corderita tengo poco. Pero sí que es verdad que trato de controlarme mucho y el haber cambiado de mentalidad y darme mucho menos mal por casi todo ayudan mucho.

Pero si me queréis chinchar no hay cosa que peor me sepa que que me digan que tengo muy buena suerte

Trebol cuatro hojas

Y es que creo que la suerte está muy sobrevalorada. Mucho. Existe, sin duda. Pero hay muchas cosas que se le atribuyen a la suerte que no son ni de lejos asunto suyo.

… es que ganas muchos sorteos…

… es que te toca todo…

… es que te regalan muchas cosas…

… es que te invitan a muchos sitios…

y lo que más me toca la moral con diferencia: jo, qué suerte, me voy a montar yo un blog a ver si me mandan tantas cosas como a ti.

Ahí, con esa, os lo juro que me pondría violenta. Y me la dicen muy a menudo. Me pone a punto de ebullición porque ninguna de esas cosas tiene demasiado que ver con la suerte.

Es verdad que he ganado concursos y premios. Pero los concursos no se ganan por suerte, sino con esfuerzo, talento, o lo que sea. Es cierto que una pizca de suerte no viene mal pero si eres un cenutrio o tu propuesta es un asco ya puedes tener la suerte que quieras que no ganarás nunca. Es decir, que además de suerte hace falta trabajo.

También he ganado sorteos. Pero punto uno, los he ganado porque me he apuntado. Me hace mucha gracia la gente que dice que te tocan muchas cosas y luego no participa en nada. A mí que me tocara la lotería sería no suerte sino un milagro porque sencillamente no juego. Y la primera premisa SIEMPRE es participar. Y punto dos, también me molesto en apuntarme en cosas en las que hay alguna posibilidad real. Suelo pensar cuanta gente se va a presentar, si son muchos o pocos, si es fácil o difícil, si me interesa mucho o poco. Evidentemente es una suerte que te toque un sorteo, pero ganar uno en el que participan 10 personas es mucho más fácil que uno en el que participan 100.000. Y la gente tiende a apuntarse en los de 100.000 nada más. Y luego que no tocan. Claro, porque es infinitamente más difícil. Tengo un tío al que le ha tocado el Gordo de Navidad dos veces ¿Suerte? Sí. Pero no queráis saber la de lotería que ha llevado toda su vida. A mí con mi gasto cero difícilmente me tocará.

Estas cosas  me molestan pero bueno. No me enfadan. Que piensen lo que quieran. Sobre todo con los concursos me escuece más porque es adjudicarle a la suerte un mérito que es mío. No he ganado porque tuviera suerte. He ganado porque creo que lo merecía. Pero la parte de «me voy a montar un blog para que me manden cosas» me pone de los nervios.

Tengo mi blog desde 2007. Que se dice pronto. Llevo desde 2010 escribiendo al menos una entrada diaria. Llueva, haga frío, calor, esté inspirada o no lo esté. Yo me siento y escribo. Con una disciplina prusiana. Invierto una cantidad de tiempo bestial en redes sociales, en contestar emails etc. Y que a mí me manden cosas y me inviten a sitios no tiene absolutamente nada que ver con la suerte. Tiene que ver con el trabajo.

Cuando dicen «me voy a montar un blog para que me manden cosas» les contesto, sí, móntatelo, escribe todos los días y aguanta así ya no digo cuatro-cinco años, con dos me basta. La mayoría de los blogs no llegan a cumplir un año. Porque no es tan fácil. No ser buena, que ahí no entro, sino sólo el hecho de aguantar.

Y me invitan, y  no es una cuestión de suerte. Se trata de una cuestión de marketing. Me mandan cosas porque les interesa que les saque en mi blog. Les resulta rentable hacerlo. Seguramente no tenéis ni idea salvo que trabajéis en el gremio de los pastones que cuesta comprar un espacio de una página en una revista cualquiera. No hablo siquiera de las grandes. De la revista del sector donde trabaja tu empresa. En la revista «Ruedas y Tuercas», un suponer. UN HUEVO. Y lo pagan. Porque compensa. Mandándome a mí cosas o invitándome a sitios se gastan mucho menos dinero y les es mucho más rentable.

Yo lo sé. He trabajado en marketing y sé como van las cosas. Pero hay cosas que me gusta probar, planes que me gusta hacer y cosas que me vienen bien. Eso sí, las que no me gustan no las veréis por aquí porque les digo que no desde el origen. ¿Para qué probar algo que sé que no me va a gustar? Pero no penséis que me están regalando nada. Ellos esperan ver la rentabilidad de la acción. Suerte sería si me encontrara un billete de 50 euros por la calle. Que me regalen un vestido para mis hijas o cualquier cosa es marketing.

Por supuesto no es todo tan frío. Hay gente encantadora que te regala cosas porque les apetece, altruistamente, o que te quieren agradecer algo que has hecho por ellos. Gente que se porta bien contigo porque tú te portas bien con ellos. Gente a la que un día haces un favor y otro día te lo hacen a ti. Pero no dejan de ser relaciones de negocios. Buenas relaciones de negocios, de las que pueden salir hasta amistades, pero son trabajo. No os engañéis. Y ojo, yo no digo que esté mal, ni que sienta utilizada, ni que me importe. Lo único que digo que la suerte no influye para nada. Influye si haces bien o mal las cosas. Si eres una persona de fiar, si te implicas, si realizas un trabajo a conciencia. Influyen los números y los números se consiguen con trabajo y con nada más.

Pues eso. Que la suerte es la reina del baile del instituto, la que se lleva el relumbrón y el oropel. La que brilla, a la que todos admiran y la que todos desean. Y luego está la empollona de la clase que es el trabajo duro y tiene mucho menos glamour. Pero qué queréis que os diga… yo me fío mucho más de la segunda.

Walewskahttp://www.mamisybebes.com
Madre de dos niñas. Gafapastas. Cuqui de barrio. Me gusta tomarme la vida con humor. Cuando tengo un rato libre me abro un blog. Escribí Relaxing Mum of café con leche. Me gusta andar descalza, creo que los postres sin chocolate no son postres y soy compulsiva en todo lo que hago.

19 COMENTARIOS

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es verdad que una pizca de suerte nunca viene mal (y no vamos a desestimarla) pero hay que trabajar, hay que invertir tiempo y hay que creer en lo que haces. Y tú cumples todos los requisitos.
    Y no te enfades que te pones fea :p

    • jajajajaja, es verdad, pero es que me toca mucho la moral el ¡jo que suerte! … ¡qué suerte ni que leches!
      Pero vamos, es que soy vehemente, nada más 😉

  2. Amen. Te conozco desde hace muuuchosss años y trabajo esfuerzo y dedicación esa es la que ha sido tu suerte y lo que nos has inculcado a todas tus pupilas.

  3. sara, el que te diga eso es que no conoce lo que llegas a trabajar… sinceramente, a palabras necias, oídos sordos!
    no se merecen ni un segundo de tu tiempo, porque no valoran lo que haces.
    besazos y sigue así!

    • Si yo no creo que lo digan a mala leche, la verdad. Al menos yo no me lo tomo así. Es ignorancia nada más. Pero molesta igual porque cuando trabajas una barbaridad te fastidia que la gente se piense que las cosas caen del cielo. Nada mas lejos. Las cosas pasan porque trabajas. Y nada más. La suerte está bien, ayuda, pero sólo es eso, una ayuda

  4. Pues ahora mismo me siento FATAL por el comentario que te hice el otro día y pido humildemente disculpas si te sentó mal. Ni mucho menos iba encaminado por esos derroteros…

  5. A mis brazos, fermosa! Además de todo lo que cuentas, no mencionas cuando te mandan cosas no tan molonas (en plan un globo por ej) a cambio de un post. O de cuando te tragas una presentación que es un rollo de la que al final no te da ni siquiera para sacar un post. Eso también cuenta a la hora de hacer la balanza final de los pros y los contras.

    Un besote y a seguir así, yo estoy convencida de que la única manera de salir adelante es perseverando 🙂

  6. Plas plas plas!!! Braviisimaaaa las cosas claras, que aqui nada cae del cielo, y sobre todo quien te conoce sabe que trabajas muuuuuyyyy duro en el blog, sabe que todo lo que tienes te lo has ganado a pulso!!
    BESAZOS BICHEJOS ENORMES PRECIOSURA

  7. La gente que te dice esas cosas hablan desde la ignorancia. Y ya se sabe, a palabras necias…

    Otros ven que te va bien y levanta envidias. Y esto pasa en todos los aspectos de la vida. Este tipo de gente busca amargarte y acabar con tu optimismo. Hay que pasar de ellos, desearles toda la «suerte» que creen que tienes y alejarte lo máximo posible de ellos 😀

  8. La verdad es que muchas veces se trata de una manera de hablar, porque si que es verdad que la suerte ayuda, pero desde luego hay que buscarla…
    Bueno, y como no, la suerte de ser inteligente y tan válida!!!

  9. Te sigo desde apena un año, pero ya te conozco lo sufiente como para saber que el esfuerzo que realizas se demuestra en cada post, en cada contenido, foto, comentario, en que te da igual que el otro sea un blog pequeñito o sea una super marca, siempre tienes tu sonrisa virtual que se nota, porque llega. Tu si que vales!!!!

  10. Envidia e ignorancia. Sí, es cierto que ganas muchas cosas, que te mandan muchas cosas etc. pero también que te lo curras mucho más. Y que si este mundo funcionase como realmente debería, te pagarían con lo que realmente mereces, de manera que podrías comprarte muchas más cosas sin necesidad de sorteos. Pero no, este mundo sigue funcionando como le da la gana. Y tener un blog cuesta su tiempo, su esfuerzo, sus frustraciones… y a menudo no se recibe nada, o muy poco. Tu trabajo en este blog, a la vista está, vale mucho más que los sorteos que te toquen o las cosas que te mandan. Y sí, diles que se abran un blog, a ver qué tal les va…

  11. Dí que sí. A mi me repatea cuando me dicen que suerte Tal que tiene nosequé trabajo y se pega mega viajes cada año. Pues no señor, cuando Tal se fue a la Conchinchina y se pegó meses luchando por encontrar trabajo mientras se alimentaba a base de pan y mantequilla y ahora tiene un puesto queloflipas, tú no te querías mover de tu casa porque era lo más cómodo y te daba vértigo el cambio.

    Waleska, se nota que me has tocado la fibra con este post 😉

  12. Voy a dar la nota discordante.

    Hay que tener las dos cosas, yo me considero afortunada en muchos aspectos, desde la cuna en que nací hasta los lugares en que he caído (felizmente) parada como los gatos. He visto a gente trabajar muchísimo, pero no es suficiente… hay que estar en el momento y en el lugar adecuados!

    Como dice mi suegra «es mejor caer en gracia que ser gracioso» y eso que tu tienes – ser amable, cercana y sincera – es una suerte de la genética y de tu crianza… que luego ADEMÁS lo hayas trabajado ya es lo que te ha hecho topentrelastops y, ey, me alegro!!!

    :***

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