Últimamente he oído una queja «Jo, es que a veces los blogs de maternidad son perfectitos». Algunos se quejan de que por un lado están los que hacen las manualidades perfectas, los postres más ideales… vamos, los que tienen una vida apta para colgar en pinterest. Otros, de que sólo cuentan lo fantásticamente bien y perfectamente que educan a sus hijos, lo comprometidos que están, lo buenos padres que son…

Curiosamente, he oído esto también en el otro sentido: que parece que está de moda hablar de lo desastres que somos, de lo mal que hacemos las cosas, regodearnos y reírnos del lado más chungo de la maternidad. 

La verdad es que yo, aunque a veces parezca lo contrario, pocas veces tengo ganas de discutir. Mi blog se abrió cuando la blogosfera estaba superpolarizada entre los de la crianza natural y los que no (se debatía día sí y día también sobre lactancia, colecho, porteo y cosas de éstas a diario). Y ya entonces yo iba por libre hablando de mis cosicas, de lo que a mí me gusta.

Yo, al final, creo que ni tanto ni tan calvo, que ni las cosas son tan blancas ni tan negras. Ni la que presume de que lo hace todo fenomenal es tan magnífica ni la que se ríe de lo desastre que es lo es tanto. En el fondo toda Bree van de Kamp de la vida tiene dentro una mujer desesperada. ¡O eso quiero creer!

Veréis. A mí me pasa que NI MUERTA colgaría una manualidad deleznable (fácil sí, mal hecha no), ni un postre feo de morir y que supiera a rayos (bueno, salvo con la sana intención de partirme de risa)… me parece bien que en esta vida haya un poco de «pinterestismo». ¡Seamos serios! ¿Quién quiere inspirarse en una habitación desastrada, con las cosas puestas de cualquier manera, en niños y madres vestidos por su peor enemigo o en comida que no apetece comer?. Cuando busco inspiración de cosas para hacer, intento buscar buenas referencias. Que para realidad ya estará la mía y ya me saldrá lo que me saldrá. Para ver algo desastroso… ya estoy yo. Yo necesito algo que me motive, algo que me diga, «eh, si te esfuerzas puedes conseguir ESTO». Luego ya vendrá la realidad a poner las cosas en su sitio. Y hay que ser realista y tener unas aspiraciones acordes con nuestras capacidades. Y con nuestro poder adquisitivo, que esta es otra.

Así que cuando yo cuelgo cosas destinadas a perdurar visualmente, serán lo mejor de mí. No quita que luego pueda subir en facebook para reírme el cómo se hizo. Y no se trata de querer vender lo perfecta que soy (porque no lo soy) sino de responder a las expectativas de quien anda buscando algo. Y ser útil.

Y también porque soy perfeccionista, no nos engañemos. Eso también. Cada uno tenemos nuestro talón de Aquiles. El mío es que me gusta que las cosas estén bien hechas.

Pero una cosa es lo que hago, manualmente, que al final es sólo una parte de mí, y otra cosa lo que soy. Y ahí, señores, creo que no es ni justo (ni necesario) que muestre nada más que mi realidad, que es la que es. Que un día estoy megaorgullosa de mis hijas, que otro día las tiraría por la ventana, que un día me he levantado de mala leche y no sé porqué, que otro día estoy eufórica, que al día siguiente tengo un problema y que no sé solucionarlo… en fin, mi vida. Porque yo he decidido que quiero contarla.

Yo no pretendo ser quien no soy. Ni siquiera sé si soy así o asá. Sé que generalmente estoy feliz y contenta, que me vais a ver más veces riendo que llorando, pero la parte de mí irracional, con mala leche, con mal genio… existe. Yo no planeo de qué quiero hablar, si quiero dar una visión así o asá. Mi vida unas veces es blanca, otras negra, y otras gris. Y ya está. A unos les gustaré y a otros no. ¡Así es la vida!

Nos complicamos demasiado. Digo yo.

10 Comentarios

  1. Me ha encantado tu post Sara, de nuevo nos dejas vislumbrar a una mujer sensata, entusiasta y entrañable con todos los claros y oscuros de la vida. Yo personalmente cada día te conozco mas y cada día aprecio mas tenerte de amiga. Un abrazo.

  2. Creo que los que te seguimos desde hace tiempo (Y los que no hace tanto también) sabemos de qué vas. Nos muestras tu realidad tal cual es. Y yo al menos lo agradezco, sobre todo en la temporada que creía (y me hacían creer) que había que hacerlo todo bien respecto a los hijos/crianza.

    Me encantó tu frase de: no quiero igual a mis hijas a las 10 de la mañana que a las 2 de la madrugada (o algo por el estilo). Porque es la realidad, que quieres mucho a tus hijos pero que los matarías a veces también, y que los dejas hacer por tener diez minutos tranquila, también.

    Yo personalmente quiero ver cosas chulas, busco inpiración y me gusta ver las cosas bien hechas, que yo no lo consigo, pues qué se le va a hacer…

    Gracias por ser tan clara y explicarnoslo todo tan bien. Besitos cielo

  3. las discusiones bizantinas están a la orden del día! tú sabes cuál es el sexo de los ángeles? pues mira, ya bastante tengo con el mío! xD

    qué suerte ver la vida en tonos morados, no? ^_~

    TE VEO EL SÁBADO, SARA, YEEEE! no te olvides del disfraz de tortuga ninja!!!

  4. Chimpún, con esto y un bizcocho hasta mañana a las 8 :). Mejor explicado imposible Sara! Yo te sigo, te leo (y a veces hasta te releo) porque me gusta lo que nos cuentas y porque lo haces de una manera natural y espontánea, como si nos estuviéramos tomando unas cañas. Por cierto, a ver cuando nos las tomamos!

  5. Reconozco que alguna vez he caído en blogs de «madres perfectas» y después de leer un par de entradas no he vuelto. No por envidia 😛 sino porque se notaba que se esforzaban mucho en dar imagen y se tomaban demasiado en serio. Si las historias y actitudes salen de dentro, se nota la autenticidad 🙂

  6. Yo creo que como dices hay de todo en esta viña del señor y que curiosamente la diversidad nos termina uniendo.
    En lo personal me ha costado MUUUCHO saber que nunca pinnearé una receta preciosisima (aunque cocino de muerte pero la estética no se me da) y que pintar y coser no están dentro de mis aptitudes…así que sí, me verás colgando alguno de mis desastres y ser la más feliz de que exista un Pinterest Fail…
    Está bien que existan personas que cuelguen lo bonito que son sus casas, una habitación de niños perfecta y que nos roben suspiritos pero también no nos neguemos sale la frustración…de ¿por qué yo no soy así? y en todos los temas porque la comparación es parte del autoreconocimiento.
    Sin embargo, todas tenemos esa escala de grises, todas tenemos algo en lo que somos mejores, todas tenemos un estilo de maternidad, de blog, de personalidad y para nuestros hijos somos las mejores 😛
    Un besote desmadroso

  7. Eres una mujer estupenda, pero obviamente, también tienes que tener tu pequeño lado oscuro, como lo tenemos todos. Estoy harta de gente perfecta o que se creen perfectos y ven imperfectos al resto del mundo.

  8. Yo bastante tengo con desenvolverme como mami primeriza como para entrar en conflictos. Creo que querría ser una madre perfecta e ideal, pero mis pocas dotes me cuadran más con los atributos de mala madre que se comentan: negada para la cocina, para el DIY, la decoración, para tener glamour y ser estilosa. Lo mismo voy a tener que esmerarme más en esta faceta de mi vida.

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