Cada uno tenemos nuestros propios traumas infantiles. El mío, os lo creáis o no, fue no tener un parking gigante para coches. La verdad es que ni yo misma sé porqué estaba tan obsesionada con eso, ya que a mí me gustaban más otro tipo de juguetes: jugaba con las barriguitas, con las nancy, con los playmobil y el tente. Pero por los coches no me dio nunca. Mi madre, año tras año se escaqueaba diciendo que vivíamos en un piso de 70 metros cuadrados y un parking para coches no cabía, pero yo no perdía la esperanza. Hasta que se pasó mi infancia y me tuve que rendir a la evidencia de que aquello no podría ser.

Por eso cuando Moltó me preguntó qué quería probar esta vez como Moltó Tester, no lo dude: un parking para coches.

probamos el parking molto

Ironías del destino el que me mandaron fue precisamente el más grande de todos. Y digo ironía porque llegó… ¡a casa de mi madre! Y yo recibí este mensaje de whatsapp

Whatsapp mama

Lo primero, vamos a montarlo

El montaje no es complicado en absoluto pero hay que tener en cuenta un par de salvedades. Es mucho mejor colocar las pegatinas ANTES de montarlo, al menos las que van en los pisos porque si no resulta un poco engorrosa la cosa. Yo lo hice así y se puede, pero hubiese sido mucho más sencillo de haberlo hecho al revés. Por otro lado, cuidado con enganchar los pisos antes de estar seguros de que está bien porque si os equivocáis (ejem) sacarlo es un poco complicado. También se puede, pero vuelve a ser mejor no confundirse.

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Una vez montado

Algunas de las pegatinas tienen que colocarse cuando ya esté todo ensamblado porque sólo tienen sentido en conjunto. El parking ¡todo un éxito! A mi sobrino le volvió loca desde el minuto cero aunque literalmente era más grande que él. Repito: literalmente. Es curioso porque un parking como este ofrece un montón de posibilidades para el juego, y no necesariamente con cochecitos. En nuestro parking se alojan todo tipo de coches, de todos los tamaños posibles y el mayor divertimento consiste en tirarlos por las rampas. Mis hijas están barajando montarse una casita de muñecas. Así que ¡de juego para niños nada!

Supermuyfan de mi parking. Bueno, de NUESTRO parking. ¿Es gigante? Sí, pero en verano nos lo llevaremos al camping donde los tres se lo pasarán bomba en el césped. ¡Nos encanta!

Podéis encontrar este parking en concreto aquí.

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Otros parkings

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Madre de dos niñas. Gafapastas. Cuqui de barrio. Me gusta tomarme la vida con humor. Cuando tengo un rato libre me abro un blog. Escribí Relaxing Mum of café con leche. Me gusta andar descalza, creo que los postres sin chocolate no son postres y soy compulsiva en todo lo que hago.

6 Comentarios

  1. No sabes la ilusión que me hace no ser la única con ese trauma infantil. En serio ¡a mí me volvían loca los parkings por alguna extraña razón! Hubiese matado por uno como éste cuando era pequeña ¡qué pasada!

    • Mi madre hubiese matado… a mí. Ahora mismo está amenazándome con echarnos de su casa a la hora de comer, siempre y cuando nos llevemos el parking con nosotras XD

  2. Yo he jugado a los parking. Mi hermano y yo compartíamos la gran mayoría de juguetes. Montamos una ciudad. Y claro esta tenía su parking, y sus coches de construcción, los amarillos. Sus casitas de muñecas, supermercado, bomberos, etc. Incluso hasta moneda! Jejeje. Pasábamos horas y horas jugando en inventando situaciones. Que buenos tiempos

  3. Lo del trauma del parking debe ser generalizado porque yo también quería uno de pequeña (y no lo tuve). Así que me quité la espinita con mi hijo. El primero nos salió rana, se rompió enseguida. El segundo lo elegí el más grande que me entraba en el presupuesto. Adivina: ¡éste mismo! Ahora sé por qué mi madre no quería un parking (siempre está por el medio) pero no me arrepiento.
    Puedo añadir a tu magnifico post que es muuuuuuuuuuuuuuy resistente. Lleva en casa cuatro o cinco años y todavía aguanta. Hasta el ascensor, que no has dicho nada del ascensor pero es LO MÁS, todavía funciona.

    • ¿Sí? ¿Tú también tenías el trauma? ¡Qué alegría me das amiga! ¡Yo pensé que esto era algo mío!
      Y sí, el ascensor mola TRILLONES

  4. Nos hemos liado la manta a la cabeza y mañana o pasado esperamos el parking en casa para el segundo cumple del peque. ¡¡Gracias!! por el post, si nos quedaba alguna duda de si comprarlo o no, quedaron resueltas. La verdad es que yo también recuerdo jugar mucho con el de mi primo y lo divertido que era, y estoy segura de que por aquí los dos le van a dar mucho uso. Lo instalaremos en la cocina de hecho. ¡Deseando que llegue el viernes para dárselo!

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