Este verano he tenido varios déjà-vu. Cuando yo era niña me pasaba todo el santo día haciendo casitas de todo tipo con mis amigas. Tuve varias además: una de madera en el huerto de mis abuelos (que luego reproducimos nosotros) y previamente mi abuela me hizo una de tela. Creo que ésta la usamos en un cumpleaños mío y murió destrozada por una horda de niños. Pero la mayoría de mis casitas eran artesanales. Ríete tú de los arquitectos. Con varias cuerdas, sillas y sobre todo muchas telas construíamos auténticas mansiones. Le teníamos pillado tanto el punto que las hacíamos en un pispás.

El otro día me vi ayudando a mis hijas a sujetar la estructura de una de sus casas. Exactamente en el mismo sitio donde antaño levantamos cienes y cienes mi hermana y yo. Y sólo es la continuación de una tendencia que triunfa en casa. Con un par de mantas hace tiempo que Mencía y César juegan a hacerse casas en el salón de casa de mis padres, igual que hacía yo en casa de mis abuelos. Cuando nos tocaba irnos a Calatayud a ver a mis abuelos (paternos, los maternos vivían en Zaragoza) nos aburríamos soberanamente. El plan consistía en ver a un montón de familiares que apenas conocíamos con una edad media de cien años, dar un montón de besos a desconocidos y (la única parte divertida) ir a comer gambas con gabardina al bar de mis tíos. Un bar que no pasaba la inspección de Pesadilla en la Cocina ni de coña, por cierto, pero entonces era mucho menos exquisita que ahora. La única manera de sobrevivir a los interminables ratos muertos en casa de mis abuelos era hacer casitas en el sofá del comedor que jamás utilizaban. Mi abuela se ponía enferma.

Ahora la cosa es mucho más sofisticada. En las tiendas podéis encontrar un montón de tiendas de campaña para niños preciosas y además muchas de ellas son muy decorativas. Por mi experiencia os diré que es un juguete que no entiende de sexos y que los niños disfrutan lo mismo que las niñas con ellas. Sólo tenemos que elegir el diseño que más nos guste. A nosotros, a ellos… y a nuestro bolsillo. Disfruten con la selección de casitas de tela para jugar.

casitas de tela 01

Casas de tela para niños multicolores

1. Cabaña de la jungla (21,99 euros) /2. 3. Casita de juegos ABC (30,90 euros) / 4. Casita de juegos telaplast (18,00 euros) / 5. Tienda con actividades educativas (39,10) / 6. Casita de Haba (134,78 euros)/7. Casita Pippi Langstrumpf (25,39 euros)

casitas de juego piratasPiratas del Caribe

1. Casita de juegos piratas Haba (95,61 euros) / 2. Tienda diseño barco pirata (37,81 euros) / 3. Tienda circular piratas (31,36 euros)

casitas de tela rosas

Para amantes del rosa

1. Casita Rosalina (76,01 euros) / 2. Carpa rosa para princesas (44,99 euros) / 3. Carpa de juegos con diseño princesa de KnorrToys (28,88 euros) / 4. Mademoiselle casa de tela de Janod (52,41 euros) / 5. Tienda con forma de castillo de princesa, color rosa (30,71 euros) / 6. Carpa de juegos (27,21 euros) / 7. Kidsley, casita de diseño ballet (255,95 euros) / 8. MaMaMeMo – Tienda plegable (56,09 euros)

casitas de tela profesiones

Profesiones

1.Tienda para niños spaceship (29,95 euros) / 2. Kidsley Diseño garaje. / 3. Casa con 4 posibilidades (103,35 euros)

casitas de tela cuquis

Cuquis

1. Haba Tienda de campaña rosas (161,84 euros) / 2. Tienda de campaña Marrakesh (158,57 euros) / 3. Tienda castillo de Haba Caro-Lini (94,12 euros) / 4. Tienda Traditional Garden Games (39,99 euros) / 5. Tienda de campaña villa (85,00 euros) / 6. Castillo de princesas(26,95 euros)

4 Comentarios

  1. La nuestra, además de disfrutarla de diario, la llenamos de globos para los cumpleaños. Es una fuente de diversión simple y barata.

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