Lo que hoy os traigo es una idea genial. Si hay una época concreta de nuestra vida donde vestirnos es complicado de narices es el final del embarazo y el postparto. Al final del embarazo estás incómoda y grande, así, casi como estado civil, y lo peor es que cuando das a luz la cosa no mejora de un día para otro. Tú te crees que es dar a luz y desaparecer tu tripa de embarazada (como mucho, que te quedará así, colgona, pero básicamente vacía) pero no, das a luz y te quedas con una esplendorosa tripa de unos cinco meses. ¿Y cómo te vistes en esta etapa? Os enseño los vestidos Lullaplum.

lullaplum

Lo que más-más-más me gustó cuando me los enseñaron es la versatilidad que tiene la prenda de Lullaplum. A todos nos gustan las cosas que sirven para un montón de cosas, como los leggins por ejemplo. Te los puedes poner debajo de un vestido, con una camiseta, sirven para hacer deporte, te hacen papel para estar por casa e incluso para dormir, y como encima son elásticos ni tiran, ni molestan y se expanden para abrazar tus redondeces. Son una maravilla.  Pues la prenda de Lullaplum tres cuartas partes de lo mismo.

¡Y es que es una idea genial! Es un vestido ancho, en el que cabe la tripa sin ningún problema, pero que cuando desaparece simplemente es anchote. Va con automáticos de arriba abajo en la parte trasera como podéis ver en la foto y en la parte delantera tiene otros en el escote. Esto hace que sea tremendamente cómodo para un montón de cosas.

Vestido premamá y postparto Lullaplum

Usos del vestido

Como ropa premamá. Al ser un vestido amplio no tira, no molesta, no resulta incómodo. Si nos gusta llevarlo suelto podemos llevarlo así, pero si nos apetece marcar tripita le podemos poner un cinturón y tan apañado. La ropa premamá es complicada, ya sabéis.

camisón lullaplum

Como camisón para el parto. En Europa es muy común utilizar prendas especiales para dar a luz y este podía ser una buena opción porque la parte trasera permite acceder de manera estupenda al cateter de la epidural.

Como camisón para después del parto. Si habéis dado a luz en un hospital público lo mismo tenéis que utilizar los de ahí, esos en los que vas ahí enseñando el culo con mucha gracia y salero, pero si en vuestro clínica os dejan llevar vuestra ropa es una opción genial. Lo primero porque es ancho, y por tanto cómodo. Tiene automáticos detrás, así que te lo quitas más rápido que los strippers en una barra americana si es necesario. Y tiene automáticos delante también con lo que a) el tetamen es de súper fácil alcance si dais el pecho y b) si queréis hacer piel con piel el bebote cabe ahí divinamente. ¡Todo son ventajas!

vestido lullaplum

Y por supuesto podéis seguir aprovechándolo para después, bien para esas semanas / meses en las que nuestra figura es un poco peche-peche (porque ¡qué leches! ¡a veces tenemos cosas más importantes que hacer que preocuparnos de si estamos perdiendo los kilos como por ejemplo DORMIR!) o como camisón para la lactancia. La ventaja es que es una prenda súper aprovechable para un montón de cosas. Además como es de líneas básicas y puras con unos complementos queda muy mona.

¡Me encanta lo bien pensada que está!

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