Si hay algo que me enerva es la manida frase hecha de “las mujeres somos las peores enemigas de las mujeres”. Simplemente no creo que sea verdad. No creo que sea verdad EN ABSOLUTO.

las mujeres no somos nuestras peores enemigas

¿Quienes son las mujeres que son nuestras enemigas?

¿Es de “las mujeres” mi amiga Clara que se vino a Barcelona ex profeso para verme y se dejó una pasta en trenes, amén de dedicarme un tiempo aún más preciado? No, Clara no puede formar parte de “esas” mujeres.

¿Es de “las mujeres” mi amiga Lorena que cuando se enteró de que tenía libro me miró y me dijo “de Zaragoza me encargo yo” y no hubo más que hablar? No, Lorena no es mi enemiga sin duda.

¿Es de “las mujeres” mi madre, que lleva dándolo todo por mí durante cuarenta años? ¿Es mi hermana, son mis tías, mi abuela? ¿Mis hijas? ¿Son ellas mis peores enemigas?

¿Sois vosotras que me leéis mis peores enemigas? Porque si “las mujeres” así como colectivo son las que más me odian a mí, como mujer que soy, en algún lugar tienen que estar “esas mujeres”.

Yo no digo que las mujeres seamos perfectas. Es verdad que hay mujeres que no me han tratado bien, compañeras de trabajo que me han hecho llorar, mujeres que me han decepcionado. Y, ¿sabéis qué? también yo he metido la pata en ocasiones. He hecho sentirse mal a amigas mías, a mis hijas, a mi gente cercana, sin querer. Y otras veces, queriendo, he sido poco agradable con gente que no me gusta. También he tenido que despedir a personas en el trabajo (y lo he pasado fatal, definitivamente no es algo que sea para mí). Así soy yo: a veces no estoy a la altura de mis propias expectativas y me acuesto por la noche sin sentirme demasiado orgullosa de mí misma.

Pero que a veces tenga los pies de barro no quiere decir que odie a las mujeres. No las odio. En absoluto.

  • Cuando estoy triste, son mujeres las que me consuelan.
  • Cuando me encuentro mal, son mujeres las que me levantan el ánmo
  • Son mujeres a las que les confío mis secretos más profundos
  • Es con mujeres con quien más me río a diario, porque tengo muchísima complicidad con muchas de ellas.
  • Son mujeres las que más se alegran de las cosas que me pasan.

También hay mujeres que me traicionan, que me decepcionan, que me hacen sufrir. Pero en honor a la verdad mis relaciones personales son mucho más profundas con mujeres que con hombres así que aunque sea por una cuestión de  estadística, es normal que me suceda más que con hombres. Las mujeres me decepcionan más veces que los hombres porque espero más de ellas que de ellos, porque me siento entre iguales y me doy a niveles más profundos. Cuanto más subes, más grande es la caída.

Pero ese “las mujeres son las peores enemigas de las mujeres” está cargando a todo un género las culpas de unas pocas. Es tan injusto (y absurdo) como decir que como a mi me despidieron dos hombres con grandes matas de pelo los hombres con pelazo odian a las mujeres.

Piensa en todas las mujeres que te rodean en tu vida. No te odian por ser mujer. Seguro que si empiezas a poner las cosas, pequeñitas y grandes, que en un día cualquiera hace una mujer por ti te salen muchas más cosas buenas que malas. Y si no, haz la prueba.

5 Comentarios

  1. Coincido al 100%. ¿Que hay mujeres trepas, egoistas y que van a la suya? Claro, igual que hay hombres así. Pero así, como colectivo, a mí también me arropan más mujeres que hombres.

    • Es que tendemos a quedarnos con lo malo. Con el hecho concreto que nos ha hecho daño. El problema es que cuando algo nos lo hace un hombre no generalizamos, pero cuando es una mujer sí. Para mí es profundamente injusto.

  2. Mis peores experiencias con mujeres han sido en el trabajo, pero he acabado entendiéndolas. Tanto a esa jefa que nos hacía seguir su ritmo frenético porque ella era la única directiva mujer y la tenían constantemente a prueba, como a esa otra que me recargaba con su trabajo porque tenía que ocuparse sola de sus hijos. Al final ambas, sea porque me valoraban o por propia conveniencia, lucharon por mantener mi puesto en momentos difíciles. Mis jefes hombres fueron más agradables en el día a día, pero no tuvieron muchos miramientos en “dejarme ir” cuando la cosa se puso complicada.

    Una no se puede llevar bien con todas las mujeres del mundo, es ridículo pensarlo, pero podemos tejer redes invisibles y fortísimas con aquellas con las que tenemos algo en común. Y quien no tiene la suerte de vivirlo y apreciarlo se está perdiendo de una de nuestras mejores características! x)

    • Pues sí, toda la razón. Yo tengo unas redes estupendas con mujeres maravillosas y me siento muy feliz rodeada de ellas. Las mujeres me aportan muchas más cosas buenas que malas en mi vida. Sin duda.

  3. […] A mí me toca la moral MIL cuando dicen que las mujeres somos nuestras peores enemigas y que nos ponemos mil y una zancadillas entre nosotras mismas. Lo reconozco, es una afirmación que me toca especialmente la moral porque yo me llevo estupendamente con mis congéneres. De hecho si tuviese que prescindir de alguien en la oficina sería de los chicos; con ellos me llevo bien, pero me siento más cerca de ellas. ¡Es más! En todos los realities / concursos / programas yo por defecto voy con las chicas. Porque sí. Por llevar la contraria. […]

Dejar respuesta

Por favor, deja tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí