Bugaboo Nuevos colores de primavera      

Cuando mi hija mayor era un bebé prácticamente no se sabía nada de porteo. Apenas había mochilas en el mercado y además definitivamente no eran nada ergonómicos. Recuerdo haber pedido como regalo una mochila y dejarla de usar rápidamente porque me destrozaba la espalda ¡iba fatal tanto ella como yo! Pero el porteo ha llegado para quedarse: cuando nació Mencía en 2009 algunas empezamos a acercarnos a otro tipo de portabebés y resultaba bastante exótico. A mí me miraban muchísimo cuando iba con mis fulares y mei tais porque no era para nada algo habitual. Ahora la cosa ha cambiado mucho y ni siquiera llaman la atención. Es una maravilla.

A mí me hace mucha gracia cuando algunos ven el porteo como algo exótico o lo asocian a maneras de crianza hippies. Yo soy una persona de lo más normal y de hippie no tengo absolutamente nada: alguna vez he contado que con 15 años yo iba en traje de chaqueta y hasta los 25 no llevé pantalones salvo cuando tenía gimnasia y había que llevar chándal por obligación. Yo porteaba porque era comodísimo para mí y me permitía tener las manos libres. Además, con mi bebé de alta demanda que lloraba como si no hubiera un mañana constantemente era la única manera de no volverme loca.

¿Porteo o no porteo?

Si os soy sincera por poder, yo creo que puede portear todo el mundo. Ahora bien ¿Todo el mundo se siente cómodo haciéndolo? No. Si de primeras el porteo te produce rechazo, no lo ves claro y estás llena de dudas, o bien le pides a alguien que te enseñe cómo hacerlo para “verlo” (y sentir que realmente no pasa nada) o yo te diría, si vas con miedo no va a funcionar. Si sientes que no es una opción para ti, afortunadamente hay otras opciones parar llevar a tu bebé ¡será por opciones!

Pero si te apetece, si tienes ganas yo te digo que portear puede ser algo fantástico y que en mi modesto punto de vista merece la pena TODO. Ahora sólo queda la tarea de elegir portabebé. Te cuento algunos de los que hay disponibles y cuáles son sus ventajas, usos etc.

Portear caboo

Caboo

La Caboo es una mochila portabebés que puede utilizarse desde que los bebitos son recién nacidos (a partir de 2.300 kg) y hasta los 14.5 kg. Una de las cosas que más me gusta de esta mochila, además de que se pueda usar desde tan chiquititos, es que se coloca facilísimo, como si fuera una camiseta. Si sois de los que tenéis miedo a los largos metros de tela de los fulares, esto es una buena solución. Es ergonómica, las piernas del bebé se colocan en la posición de ranita, y tiene “sentir” de fular aunque se coloque tan fácil como una mochila.

¡Y además la tenéis en unos estampados preciosos! La edición limitada es una pasada auténtica. Encuéntrala aquí.

boba 4G

Mochila portabebés

La Caboo es un tipo de mochila especial. Luego tenéis la opción de utilizar una mochila más convencional como esta Boba 4G. Se puede utilizar desde el nacimiento (aunque desde 3.5 kg) con un reductor, aunque yo sinceramente (en mi experiencia, que no tiene porqué ser la de todo el mundo) que se aprovecha más cuando son un pelín más mayores. Las mochilas portabebés ergonómicas tienen un amplísimo recorrido y cuando los niños son más mayores son lo más cómodo que hay. Es una buena idea tener una a mano cuando los niños tienen esa edad incierta en la que ya no quieren ir en silla pero se cansan al dar cuatro pasos porque te puede sacar de muchísimos apuros.

fular elástico

Fular elástico

Cuando yo tuve a Mencía fue lo que utilicé. Los fulares elásticos, aunque den un poco de susto cuando no los has usado con antelación porque son muchos metros de tela, en el fondo son súper fáciles de poner una opción genial para cuando no tienes mucha idea. Al estirarse es muy fácil colocarlos, apenas se clavan y son como una segunda piel. Yo ya os digo que fui muy fan y guardo como recuerdo el fular que yo utilicé. Como pro, además, es que son bastante baratos. Estos Boba Wrap rondan los 45-50 euros, que es un precio bastante asumible para todo lo que se usa.

Cuando los niños son chiquititos, bien, pero cuando crecen deberemos pensar en otro tipo de fular o mochila. No sé si es un contra o simplemente que tienen una vida limitada. Y es que el peso de los bebés hace que con el tiempo se descoloquen antes, que no terminen de ir ni ellos ni vosotros cómodos… pero vamos, que en mi caso amortizadísimo quedó.

neobulle

Fulares tejidos

Hay algo así como trescientos millones de fulares tejidos, con todo tipo de tejidos, gramajes, etc. Tengo amigas frikis de los fulares que los tenían todos. Directamente. Yo fui más comedida porque tampoco veía necesidad, algo raro en mí por otro lado. Los fulares tejidos a mí no me convencen para usarlos desde el nacimiento, no por nada, sino porque cuando eres novato son más complicados. Los elásticos son mucho más amorosos. Pero en cambio cuando los bebés son más grandes para mí es lo más versátil y yo lo disfruté horrores. De hecho, yo no tuve mochila, sólo fulares.

Es cuestión de dar con alguno que te guste (no estéticamente, que son una pasada todos, sino que vayas bien). Este de aquí arriba es un Neobulle y me encantan sus estampados. Siempre he sido muy de las rayas yo…

¿Qué te ha parecido estas opciones? Conoce más en Mibabyclub una tienda de bebés donde además de estas cosas podrás encontrarlo todo para tu bebé.

9 Comentarios

    • Si lo quieres exclusivamente para el verano yo te recomendaría algún fular ligerito, de gasa, lino, bambú o similares, o incluso un tonga, con el que te puedes bañar. Yo he porteado en verano, y seamos serias, con cuarenta grados TODO te da calor. A mí me da calor existir.

  1. […] Ir con fulares al cole jamás me supuso ningún problema. Nunca recibí una mala mirada, al revés, la gente me solía decir que qué bien iba ahí tan calentita. Lo que no quita para que fuese pintoresco y llamase la atención. Pero a mí me daba igual. Mi hija iba feliz de la vida y a mí me gustaba tanto la sensación que ahora aprovecho que tengo un sobrinito para portearlo un rato y darle un respiro a su madre.  […]

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