Un tema que te preocupa mucho cuando estás embarazada por segunda vez es si tus hijos se van a llevar bien o no. Al “nuevo” todavía no lo conocemos y francamente nos preocupa más si el mayor va a tener su sitio y va llevar bien la llegada del peque que otra cosa. Los celos entre hermanos son un problema. Un gran problema, añadiría, en la mayoría de las casas, y por mi experiencia os diría que en un momento u otro van a aparecer, así que es mejor resignarse y tratar de afrontarlo como mejor podamos que negar su existencia.

hermanos celosos

Los celos en mi casa

Cuando yo estaba embarazada de Mencía estaba preocupada ¿cómo iba a llevar Aldara la presencia de su hermana? Y cuando nació ésta ¡oh sorpresa! ¡nada de celos a la vista! Todas mis preocupaciones resultaron infundadas. Mencía lloraba muchísimo (muchísimo) pero Aldara no sólo no se quejaba sino que me ayudaba un montón. ¿Estaría delante de la única niña sin celos del planeta? JA. ¡Y una leche!.

Aldara no tuvo ningún tipo de celo… hasta que su hermana fue competencia. Cuando era un bebé Mencía no hacía nada básicamente aparte de llorar y comer y estábamos todos bastante estresados por la circunstancia. La niña mona, bonita, que se portaba fenomenal, era graciosa y a la que adorábamos era ella. A Mencía la queríamos porque estábamos programados para ello, era mi bebé, pero me sacaba de mis casillas constantemente y criarla fue muy difícil. Mencía no era competencia… hasta que empezó a serlo.

celos infantiles

Cuando Mencía cumplió 3 años era ya una niña mucho menos petarda intensa y de repente floreció: se puso guapísima y era tremendamente graciosa sobre todo porque no pretendía serlo en absoluto. Y ahí fue cuando los celos hicieron acto de presencia. Celos a lo bestia. Celos que llevaban dormidos tres años esperando su momento.

Yo sé que hay casas donde los celos hacen acto de presencia apenas entran los padres por la puerta con “el nuevo”, pero en mi casa no fue así. Me las prometía yo muy felices pero sencillamente no fue así. Los celos desde entonces no han abandonado mi casa, aunque no siempre se muestran con la misma virulencia. Hay momentos en que la rivalidad entre ambas hermanas es bestial, otras en las que es principalmente una la que está con pelusa y otras que la cosa está más o menos tranquila. ¡Pero nunca te puedes relajar porque no sabes por dónde va a salir! Parece ser que hay tres ciclos de los celos

  • Entre los 5-6 años, porque necesitan saber que sus padres les quieren aún
  • Entre los 12-13 años, al entrar en el mundo de los jóvenes adultos.
  • Sobre los 16 años, porque sienten que al ser mayores sus padres no les quieren igual

hermanos peleando

Cómo gestiono yo los celos entre hermanas

Os mentiría si os dijera que es todo un camino de rosas. Hay momentos en los que me siento súper frustrada porque siento que no paran de pelearse constantemente tratando de buscar su sitio en la familia entre ellas por un lado y conmigo por otro. Aldara quiere imponer su rol de mayor e infravalora a su hermana y Mencía no quiere ceder su espacio y sus privilegios de más pequeña. Ambas desean lo que tiene la otra y pelean constantemente por ello.

Yo siento que estoy totalmente en el centro del huracán. En general no soy muy partidaria de intervenir en las peleas de las niñas, salvo que la cosa se desmadre mucho: creo que tienen que aprender a gestionar sus relaciones ellas y creo que no les hago mucho favor haciendo de árbitro constantemente. Pero hay veces que se sube el tono en exceso y se hablan realmente mal.

Para mí es importante corregir los menosprecios: no hay que nunca hablar despectivamente a nuestros hermanos, y menos hacerlo como norma. Es nuestro principal caballo de batalla. Lo reconducimos, lo ponemos como propósito de enmienda y a veces siento que caemos muy rápidamente en dinámicas que no me gustan. Así que nos pasamos el día con ese tira y afloja. Aún así, aunque no me guste, creo que es una batalla que tengo que pelear porque no es un camino por el que esté dispuesta a transitar. Por supuesto entono el mea culpa porque, no nos engañemos, a veces esos tonos lo cogen de mí y no me gusta nada. En general en educación debemos ser muy conscientes de que somos su ejemplo y que nos miran como a un espejo. Así que es importante rebajar el tono. Todos.

hermanas peleadas

Algunas cosas que sí que creo que funcionan

Para mí si algo hay básico para gestionar los celos es que los niños tengan una educación afectiva sana. En casa se habla mucho de los sentimientos, de cómo estamos, qué pensamos, qué nos afecta, cómo nos sentimos… ahora hay muchos libros para tratar el tema de las emociones por si os sirven de ayuda, aunque nosotras no los hemos necesitado. Creo que hablar de cómo estamos, aprender a ponerle nombre a eso que vivimos siempre ayuda. Aunque a veces escachuflaríamos a nuestros hijos (y ellos a nosotros, no lo olvidemos) poder dialogar con ellos a niveles profundos es maravilloso y puede hacerse además desde que son bien pequeños.

En mi modesta opinión es mejor no negar como se sienten sino acompañarles. El negar un sentimiento no va a hacer que desaparezca. Y hay momentos en los que se puede razonar con los niños y otros en los que simplemente nuestra labor es estar a su lado.

La estrategia a largo plazo que yo suelo utilizar es tratar de dedicarles a mis hijas un espacio individual y hacer cosas sólo con una de ellas en lugar de hacerlo en pack. Estas salidas las disfrutan muchísimo porque se sienten especiales. Hacemos lo que más les gusta y sobre todo trato de que ese tiempo, sea mucho o poco, sea sólo para ellas. La que se queda en casa no siempre lo lleva bien (aunque intento buscar momentos en que la otra tenga un planazo) pero ambas dos entienden que ese tiempo para ellas solas vale su peso en oro.

Obviamente no es oro todo lo que reluce y huid de todo aquel que dé la sensación de que todo es perfecto y maravilloso siempre: aquí tenemos momentos buenos, malos, ocasiones en las que me tiraría de los pelos, ocasiones en las que les tiraría un zapato y periodos de calma.  Pero así es la vida ¿o no?

Fotos: Niña mayor con bebé vía Shutterstock / dos hermanos peleando  / hermanos pelirrojos

1 Comentario

  1. ¡Jajaja! Me río por no llorar. Mi mochuelo va camino del año y pensaba que como la otra aún no había dado señales de celos ya me habría librado de por vida. Ay señor, no me quedan años de incógnitas que pasar :O

Dejar respuesta

Por favor, deja tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí