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#yoconfieso ODIO, de odiar, muy fuerte, los bidés. Es extraño porque la verdad es que las cosas de fontanería suelen dejar un poco indiferentes a todo el mundo. No tienes nada en contra de un lavabo, un grifo te puede gustar más o menos pero no te quita el sueño y de la taza del váter directamente no se habla. Pero los bidés… o los amas o los odias. Tengo una amiga que me confesaba que cuando se va de vacaciones está deseando volver para utilizar su bidé y otra que desde que la conozco lo ha utilizado únicamente como lugar para dejar cachivaches.

En mi reforma yo tenía clarísimo que me quería quitar el bidé porque a mí siempre me ha parecido un pingo. En mi antigua casa cuando nos la dieron en obra tenía 2 y los quité antes de entrar a vivir. Cuando en 13 años no los echas en falta ni una sola vez será que mucha falta no te hacen… pero entonces mi amiga Natalia de Las Historietas de mamá me contó lo que tenía su madre en casa ¡y me pareció el invento del siglo! Se trata de una ducha higiénica o ducha de bidé (por esos dos nombres lo vais a encontrar), o como se conoce en mi casa, como la ducha de piribirín (Mencía©).

Ducha higiénica o ducha de bide

¿Qué es una ducha higiénica o ducha de bidé?

Cuando lo cuentas la gente no suele hacerse mucho a la idea, pero cuando lo ves se explica solo. Es una manguera de ducha que se coloca junto a la taza del váter y que hace que podamos utilizarla también como bidé si lo necesitamos. Así no tenemos que tener un sanitario más que ocupa un espacio innecesario pero no tenemos porqué prescindir de su función si no queremos.

Yo la compré en Bauhaus y la verdad es que me explicaron fenomenal además las diferencias entre los dos tipos de duchas higiénicas que hay.

Ducha higienica en bauhaus
Zona de la grifería en Bauhaus Zaragoza

En el Bauhaus de Zaragoza que ha sido estos meses mi segunda casa de la cantidad de veces que he ido (por cierto, si vais a primera hora y haces una compra de más de diez euros te invitan a desayunar un café con pasta) lo tienen expuesto directamente. Son el número 72 y el 59 y son dos de los tipos de grifería para este menester que hay. De todas maneras, si queréis de alguna otra marca (por ejemplo Roca también comercializa grifos de este estilo) podéis encargarlos también.

Como me explicó la dependienta existen fundamentalmente dos tipos:

Grifería sin instalación

Son grifos que aprovechan el agua de la cisterna del váter para este menester. Es agua fría, eso sí, pero la ventaja es que no hay que hacer obra, ni tirar baldosas ni nada por el estilo, con lo que el sistema es mucho más fácil de colocar si no estamos haciendo una obra integral.

Grifería empotrable

Este modelo de griferías Nova (72) es exactamente el que tengo yo y la diferencia es que has de instalarlo directamente en la tubería. En nuestro caso, fue una de las primeras cosas que hubo que instalar en la reforma del baño. Cuando se renovaron las tuberías lo colocaron, después pusieron los azulejos y por último colocaron la parte externa con el grifo.

Detalle del grifo de la ducha higienica

¿Ventajas de hacerlo así? Que es mucho más agradecido para lo que viene siendo la zona noble porque, ay amigos, puedes poner el agua calentita y no morir del susto cuando te echas un chufletazo en salva sea la parte. Es un grifo monomando y puedes seleccionar la temperatura. Y francamente merece mucho más la pena, qué queréis que os diga. Si no se puede hacer obra pues se hace de tripas corazón, pero pudiendo la verdad es que yo no me lo pensaría.

Al parecer en España hace unos años era algo que nadie utilizaba y que sonaba marciano total, pero la llegada de nuevas culturas como la marroquí (en la que esto es perfectamente normal) ha hecho que comience a extenderse. ¡Y es que es una idea buenísima! En mi baño, que no es muy grande, no cabría un bidé pero en cambio esto no ocupa apenas sitio y vale para lo mismo.

caudal ducha higienica

En la mía hay que tener cuidado porque sale con muchísima fuerza ¡y te atizas unos sustos importantes! ¡Tenemos que pillarle el punto aún!

Yo lo veo muy útil sobre todo para dos cosas: una, para cuando estás con la regla. Si utilizas copa menstrual es comodísimo para poder limpiarla sin moverte del asiento. Además si necesitas un poco de limpieza extra puedes hacerlo sin tener que darte una ducha. Y dos, y esto sí que gana al bidé, es que puedes utilizarla también para limpiar de manera más cómoda la taza.

En serio, yo le estoy súper agradecida a Natalia por dármelo a conocer porque me parece algo relativamente barato y que te soluciona bastante.

¿Conocíais las duchas higiénicas?

5 Comentarios

  1. Te ha faltado el 3… que ya sabemos cual es… ¡Ayyy! Saritareformas, que ganas tengo de ver el palacio acabado!!

  2. Lo viví en Tailandia durante meses y es de los mejores placeres de la vida, y mas sabios.
    Nunca pensé en exportar la idea y desde luego nunca pensé lo fácil que es.
    Viva el ojete limpio y fresco con ….duchita higiénica de asiento!!! jajajaja
    Un saludo

  3. Ay, pues yo no veas lo que echo de menos el bidé. Aquí no son tan comunes, y tampoco hay ducha de esas, ni vas a ponerla en una casa alquilada. Además, muchas veces las cisternas están empotradas así que la opción de la otra ducha tampoco es posible (e igualmente, si en invierno no soy capaz ni de beber el agua fría del grifo, como para lavarme con ella y menos ahí).

    Así que nada, un barreño del todo a un euro y con eso me toca apañarme. Me recuerda a la casa de mi abuela.

    Un par de usos adicionales que le veo más cómodos a la ducha esa que el bidé o ducha sería para limpiar los pañales de tela o el orinal. Qué menudo asquito xD Los pañales no los he llegado a usar de continuo por la limpieza entre otras cosas, y estoy deseando que mi hijo pase al adaptador de una vez.

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