Como sabéis no hace mucho le pusimos una litera en la habitación a mis hijas. Creo que muchos de nosotros cuando éramos pequeños teníamos el sueño de tener una, así que como en nuestro caso casaba bien con la practicidad nos decidimos por una. A mí me fascinan las literas. ¡Son tan bonitas!
Las de Ludolit me han encantado. Es una marca francesa que comercializa unas camas evolutivas que son realmente fascinantes. Con un elemento base, que es la cama, van construyendo una serie de espacios que van cambiando según las necesidades de la familia.
Leer MásEn España hay muchos y muy buenos fabricantes de muebles. Recientemente he conocido los muebles de Takata y me han gustado mucho. Son varias las colecciones que tienen, y podéis encontrar muebles tanto para decorar la primera habitación de vuestro bebé como para cuando son más mayorcitos.
Leer MásSoy rematadamente idiota. Con todas las letras. Hay gente que paga dinero por que mi madre le dé clases de manualidades y yo, que la tengo aquí bien a mano, no he aprendido nada de nada. En casa del herrero, cuchillo de palo. En realidad es que, sabéis que pasa, que como ella lo hace tan bien y se apunta a un bombardeo, idea que tengo, idea que lleva a la práctica (por no hablar de las que se monta ella solita). Así que no me esfuerzo nada. ¡Qué puedo decir!. Algún día de estos tengo como propósito aprender a coser a máquina. ¡Y lo haré!
En cambio el punto / crochet y todas estas cosas me chiflan pero no me veo. Creo que no tengo paciencia para esto. Eso sí, quizás por eso, me encantan. En Kemonada son unas expertas y hacen unas cosas realmente geniales.
Leer MásCuando leo otros blog suelo apuntarme las cosas que me gustan y de las que me gustaría hablar a mí también. Hace un tiempo leí en Minimoda sobre una marca danesa que me encantó, Rice. Y hoy, por fin, he tenido un ratito para echarle un vistazo ¡Hola! ¡Pero vaya cosas chulas!
Leer MásCuando estaba embarazada de Aldara pasé una temporada enganchadísima al Scrabble. Online, eso sí. Todo lo que tiene de divertido el juego lo tiene de aburrido estar contando los puntos. Si juegas en línea, además de variar de oponente y no tener que estar liando a nadie en casa (yo puedo llegar a ser MUY pesada) te evitas las discusiones sobre lo que vale una palabra, si esa palabra es válida o no… en fin, para mí es mucho mejor.
Mi marido se ríe mucho de mí porque con tres años me gané el apelativo de “El diccionario de la Real Academia”. Al parecer me debía dedicar a ir corrigiendo la dicción y el léxico a otros niños (cosa que yo NO RECUERDO pero que forma parte de mi leyenda negra). Lamento deciros que no he mejorado con los años. Lo de las faltas de ortografía saca la parte más pedante que hay en mí ¡y hay mucha!. En el trabajo me consultan las dudas ortográficas en vez de ir al diccionario. Y no lo digo con orgullo; jolín, qué pesada me puedo llegar a poner. ¡Pero cada uno tenemos lo que tenemos!