Tres son tres. Cosas de las que me he acordado recientemente y que me gustan. Mucho.
Leer MásYa os conté que uno de nuestros juegos nocturnos es “Te quiero tanto”. Anoche estábamos jugando después de venir del cuentacuentos al que fuimos por la tarde y la conversación fue así:
Leer Más¡¡¡Ya tenemos ganadores del concurso de Yo también crecí con Feber!!! La cosa ha estado complicada porque las fotos eran superdivertidas y estaban genial pero al final nos hemos puesto todos de acuerdo y los ganadores son…
Leer MásCuando estaba embarazada de Aldara pasé una temporada enganchadísima al Scrabble. Online, eso sí. Todo lo que tiene de divertido el juego lo tiene de aburrido estar contando los puntos. Si juegas en línea, además de variar de oponente y no tener que estar liando a nadie en casa (yo puedo llegar a ser MUY pesada) te evitas las discusiones sobre lo que vale una palabra, si esa palabra es válida o no… en fin, para mí es mucho mejor.
Mi marido se ríe mucho de mí porque con tres años me gané el apelativo de “El diccionario de la Real Academia”. Al parecer me debía dedicar a ir corrigiendo la dicción y el léxico a otros niños (cosa que yo NO RECUERDO pero que forma parte de mi leyenda negra). Lamento deciros que no he mejorado con los años. Lo de las faltas de ortografía saca la parte más pedante que hay en mí ¡y hay mucha!. En el trabajo me consultan las dudas ortográficas en vez de ir al diccionario. Y no lo digo con orgullo; jolín, qué pesada me puedo llegar a poner. ¡Pero cada uno tenemos lo que tenemos!
Leer MásCuando yo era pequeña, Snoopy estaba muy de moda. Ciertamente, no los cómics, ni tan siquiera la serie de televisión (alguna vez la vi, pero ese doblaje a la sudamericana era un poco cargante), sino más bien los dibujos en sí. ¡A mí me encantaban! Ahora hay otros personajes mucho más en boga, como Tarta de Fresa o Hello Kitty, que conocen una segunda juventud, y las cosas de Snoopy son más difíciles de encontrar ¡pero haberlas haylas!