Una de las razones por las que estoy encantada de tener niñas es porque me libro de los dibujos “de niños”. Sí, ya sé, a priori no hay cosas de niños o de niñas, pero si que es verdad que no sé porqué hay cosas que en general parece que les gustan más a unos o a otros. Pero bueno, si a una niña le gusta una cosa “de niños” o viceversa ¡tal día hará un año! ¡Por mí perfecto!
No me gustan nada los gormiti, ni los bakugan ni este tipo de personajes. En honor a la verdad, tampoco me gustan especialmente las Monster High (lo que es en realidad un eufemismo: me parecen horrorosas).
Leer MásDesde Carritus nos dicen: Para cambiar la forma de vivir hay que cambiar la forma de nacer. Y como coincide que estos meses es cuando celebro el cumpleaños de mis hijas (una en septiembre y la otra en octubre) la verdad es que me apetecía reflexionar sobre los partos.
Leer Más¡Pero qué poquito soy yo de fiestas! No sé si será porque como cuando era pequeña no tenía pueblo al que ir y no pude disfrutar de las fiestas cuando se tiene edad para ello o simplemente porque soy una “desaboría”. No tengo ni idea, pero odio los mogollones de gente, las aglomeraciones, el no poder ni respirar ni moverme. No me gustan. Nada. Y con estos mimbres, pues claro, llegan las fiestas del Pilar y mis dos soles pues salen poco. Afortunadamente a mi hija mayor parece que estas cosas le gustan tan poco como a mí, así que no me siento tan culpable. Así que si esperábais una crónica sobre lo que he hecho en los Pilares, ésta acaba pronto: rezar para que terminen pronto.
Leer Más… Mencía decidió nacer. Yo creo que mi parto fue tan rápido que ella no tuvo tiempo a acostumbrarse a la idea de que iba a dejar el hotelito que tenía montado en mi tripa y aquello la cabreó. Y se tiró cabreada los 7 u 8 primeros meses, haciéndonos purgar nuestras culpas por haberla desalojado. Esperaos, no vaya a ser que dentro de unos años comparta sus técnicas con los okupas y se forre.