Como sabéis, Avent es mi marca favorita de cosas de bebés. Soy una «chica Avent» en toda regla. No me canso de repetir que aunque algunas cosas son un pelín más caras que los productos de otras marcas, hasta la fecha no hay cosa de Avent que me haya salido mala y eso que he tenido un montón. Algo que no puedo decir de otros fabricantes. Y la diferencia de precio es tan ínfima que no merece la pena estar racaneando. Al final lo barato te acaba saliendo caro. Hoy he comprado este set Avent via gourmet por primera vez.

Avent via gourmet

 

 

 

Avent tiene una cosa que me encanta. Sus productos son realmente reutilizables y están construídos desde una filosofía muy práctica. Os pondré varios ejemplos para explicarme mejor. Tú te compras el sacaleches de Avent, que viene con un par de biberones. Pues la base del biberón es lo que se engancha al sacaleches, para evitarte tener que estar pasando la leche materna de un sitio a otro. Se desenrosca, se le pone otro accesorio y ya está. Las tetinas se pueden sustituir por tapas, estos tarritos de los que voy a hablaros se pueden acoplar al biberón o al sacaleches… vamos, que está todo muy bien pensado para que con los mínimos chismes tengas un montón de opciones. Si hasta hay unas tapas especiales para convertir los bibes que se te han quedado pequeños en tazas de inicio para los niños… vamos, un invento.

Así que sí que he probado los tarritos que componen el set Avent Via Gourmet porque también los venden en un pack más pequeño. Eso sí, los del pack de 10 sólo son de los de 180 ml. Por eso he tenido que comprarme este, porque de los de 250 no venden sueltos (o al menos no los he visto yo, vamos). En principio los de 180 ml son los que se suelen usar para almacenar la leche materna. Yo no los he usado para eso (mi producción apenas daba para un chupito), pero me he hinchado a hacer potitos con éstos.

avent via gourmet

Yo cocino una vez o dos a la semana si me da la turuntela y me he quedado corta. Lleno la Thermomix, y hago potitos hasta que me llega. A veces son 4, otras 5 o los que sea. Lo prefiero así, porque total, son 20 minutos cocine para 1 día o para una semana y le tengo más pilladas las medidas a las verduras. Luego, como siempre me queda algún potito cuando voy a cocinar la segunda vez, pues así le varío los sabores y no está comiendo todos los días lo mismo. Ahora tengo de dos tipos de carne y de dos tipos de pescado. ¡Si no, menudo rollo!

Y claro, hay que congelarlos, porque si no ya me contaréis que hago con tanta comida en la nevera. Acabar tirándola porque se ha puesto mala. Así que al congelador. Lo más sencillo es ponerla en estos tarritos y así ir descongelando por unidades. Lo saco por la mañana o por la noche (en ese último caso va a la nevera por no dejarlo tanto tiempo fuera) y cuando llega la hora de comer, hala, al microondas y aviando.

Para meterlo al microondas OJO, quitadles la tapa, por favor. En las últimas vacaciones se lo di a uno de un bar para que me lo calentara y no le quité la tapa (se me pasó) y cuando me lo dio casi había reventado. Digo «casi». Se deformó un poco, pero pudimos volverlo a usar. ¡Así de resistentes son!

Los vasos van con una línea de medidas en el lateral. Es lo peor que tienen porque tiene un ligero relieve, pero no se ve nada. Con la comida mejora y se lee algo mejor, pero si es leche olvidaros. No conseguiréis saber cuánta hay salvo que os dejéis los ojos. De todas maneras, el «ojímetro» funciona muy bien, así que tranquilos. En la parte delantera tiene un espacio para anotar qué es. Esto me parece más útil cuando es leche y poner ahí la fecha de extracción. Para las verduras da más lo mismo: jugamos al sorpresa sorpresa. Tengo los de carne en un cajón del congelador y los de pescado en otro y lo que lleva cada uno de ellos ¡ah! ¡ni idea! Más o menos por el color puedo sacarlo, pero no tengo ni remota idea de lo que puse cada día.

Como ventaja es que son apilables, con lo que no ocupan mucho sitio. Las tapas son perfectamente intercambiables sea el tamaño que sea, así que puedes coger la primera que veas, que servirá igual.

Yo destacaría como punto fuerte su hermetismo. Cierran a rosca y no se sale nada. Tengo algunos de otra marca y ya me veis, comprándome un set entero porque no me valen para nada.

Van preesterilizados, lo cual no es interesante cuando es comida sólida, pero sí en el caso de la leche. Se pueden meter sin problemas en el esterilizador, aunque yo no le he hecho. Lo que sí que los he lavado en el lavavajillas y se quedan bien.

Vida útil, dicen que cuatro usos… ¡ja! Yo tengo los mismos desde marzo y ahí están más pitos que para qué. Alguno sí que se ha roto y otros los he tirado yo porque estaban un poco feos, pero la mayoría sobreviven sin problemas. Se suelen tirar cuando han cogido mucho color (dependiendo de la verdura que le pongáis, algunas tiñen las paredes y no quedan muy limpios luego), o cuando las tapas se rompen. Pero son muy muy resistentes.

El pack viene con dos cucharitas que están bien (son las típicas de Avent, sencillotas) y unas pinzas para guardar los tarros que no uses cerrados en una bolsa. Al final, cerrarán las de los garbanzos jajajaja. Yo los uso todos 🙂

El libro de recetas, bueno… es libro porque tiene 20 páginas más o menos, pero las tiene en varios idiomas, así que en español es una página por delante y por detrás y fiesta. 8 recetas, para ser exactos. Y nada del otro jueves.

CONCLUYENDO

Desde hace tiempo los tarros de 180 se me estaban quedando pequeños, así que me va a venir bien este tamaño mayor y podré dedicar los pequeños para las sopas de la noche, que a esas horas come menos.

Me parece buena idea un formato de muchos útiles (ellos dicen que 43 piezas, pero es tener cara, en realidad, útiles son 22, las 2 cucharas y los 20 botes, contar las tapas es hacer trampa), para el principio sobre todo. Luego ya es plan de ir comprando los recambios y se acabó. Son muy prácticos, muy cómodos si haces comida congelada como yo, resistentes, multifunción… vamos, que no se le pueden encontrar muchas pegas.

Sin duda es un producto a recomendar.

Más información:

1 Comentario

  1. […] En la caja también hay un pequeño libro de instrucciones muy útil para colocar bien los bibes y que nos quepan los cuatro que promete Avent. También nos explican cómo colocar las tetinas y las tapas en las ranuras de la rejilla, los bibes grandes, de 330 ml, inclinados y sujetos mediante unas ranuras de la misma rejilla, el extractor ISIS y los vasos del sistema VIA. […]

Dejar respuesta

Por favor, deja tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.