Tengo una bebita de 5 meses y medio que se llama Aldara con una curiosidad desmesurada por todo lo que la rodea. Ahora mismo está en esa fase en la que coge absolutamente todo lo que cae cerca de sus manitas inexpertas y se lo lleva indefectiblemente a la boca. ¡Es alucinante lo que le gustan los mandos a distancia! Pero como a fuerza de «comérselos» es más posible que pille el ébola que otra cosa estábamos buscando una solución para saciar su curiosidad, que fuera educativo y que al mismo tiempo le alimentara, puesto que coincide con el momento en el que le introducimos la alimentación complementaria. Y dimos con este invento del tebeo que es sencillamente maravilloso: el Baby Safe Feeder o alimentador antiahogo de Nikidom

Baby Safe Feeder, Alimentador antiahogo de Nikidom

El alimentador antiahogo de Nikidom o Baby Safe Feeder

He leído en algún sitio que su creación es obra de un padre que se enfrentaba a las mismas necesidades que todos nosotros. Su bebé se llevaba un sinfín de cosas a la boca, tenían que introducirle los alimentos y a la vez tenía miedo de que se pudiera atragantar al tragarse un trozo grande. Y encontró la solución en este chisme que podemos encontrar ahora en las tiendas.

Su mecanismo es bien sencillo. Consta de tres piezas: a) un mango ergonómico que los bebés pueden agarrar extraordinariamente bien b) una bolsita hecha de una red finita, terminada por un aro rígido c) y una rosca que sujeta ambas piezas. El aro hace de tope para que no se escurra por más tirones que le dé el bebé.

En su publicidad apuntan que se puede meter casi cualquier alimento sólido que el bebé pueda tomar: fruta, galletas, quesitos… yo de momento estoy probando con las frutas. ¡La mandarina es lo que más le gusta! Pongo dos o tres trozos, para que quede bien lleno ya que si no se llena suficientemente el bebé tiene más dificultades para hacerse con él. Y mi hija se pasa las horas muertas chuperreteando los gajos y poniéndose perdida. ¡Es muy divertido verla! Como de momento no es algo excesivamente conocido llama la atención allá por donde va.

Al ser la malla tan fina, no puede atragantarse y yo estoy muy tranquila viéndola disfrutar. En broma yo digo que no he comprado un alimentador, sino que he comprado tiempo porque a mi hija le costaba mucho entretenerse sola y con esto al menos tengo un cuarto de hora (que es más o menos lo que tarda en zamparse la mandarina) de tranquilidad.

Cuando está más rabiosa con los dientes le pongo la fruta directamente del congelador y tiene un mordedor sanísimo a su entera disposición.

Puesto que Aldara es todavía chiquitina y no tiene dientes no sé cómo será la durabilidad de la malla cuando los tenga. Por si acaso, he comprado también los recambios.

Más información:

2 Comentarios

  1. Este mismo se lo vi a mi vecina y pensé que era un modelo antiguo (su nieta ya tiene 6 años). Pero todos se basan en lo mismo. Yo les compré a los mellizos unos en la feria Bebés & Mamás de este año. 2×6€ A ver que tal se nos da, que vamos a empezar ya mismito 🙂

  2. Este mismo se lo vi a mi vecina y pensé que era un modelo antiguo (su nieta ya tiene 6 años). Pero todos se basan en lo mismo. Yo les compré a los mellizos unos en la feria Bebés & Mamás de este año. 2×6€ A ver que tal se nos da, que vamos a empezar ya mismito 🙂

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