miércoles, octubre 21, 2020
Bebés Skip Hop Dash

Skip Hop Dash

Si algún día os fijáis en una madre que va con su carrito de espaldas, antes de ver qué edad tiene su bebé podéis tratar de averiguarlo por el tamaño de la bolsa que lleva colgada del manillar del mismo. Cuanto más novata se es, más a reventar suele ir la bolsa y más de diseño suele ser. Con el tiempo, no sé si a todo el mundo o solo a mí, pasa que sueles volverte más minimalista. Ayuda que el bebé tiende a organizarse y hacer sus cosas de manera más ordenada (desde sus pises, sus poses, sus comidas hasta a ponerse perdido) y al final te vas confiando. Yo he llegado al culmen del minimalismo y ahora salgo a veces incluso sin bolsa. O, lo que es más, incluso sin silla. Osada que es una… Pero hoy os voy a hablar de un bolso maternal que me gusta mucho, el Skip Hop Dash.

Skip hop dash bolso maternal

Pero al principio podrías sobrevivir de vivac un mes sólo con la cantidad de chuminadas que llevas «porsiaca». Un cambiador, pañales por si en el camino ocurre la tercera guerra mundial, toallitas para limpiar a un ejército, la crema para el culo, biberones, termo, un tarrito con la leche en polvo, un babero, una muda por si se caga, un conjuntito de ropa por si se pringa, pañuelos de papel… Si das pecho el número de pingos se reduce considerablemente, pero aún así, no sé porqué todas nos las apañamos para llevar la bolsa de las contingencias hasta las trancas. Un poco exageradas que somos. Y quien más, quien menos, tiene sus propias manías a la hora de cargarla con sus propios ítems.

Como yo ya me olía el pastel antes de dar a luz, ande o no ande, caballo grande: busqué una bolsa que fuera lo suficientemente enorme como para poder llevar a mi hija dentro si era menester. La de bugaboo no me convencía demasiado (es que ya hubiera sido demasiado conjuntar) y me habían dicho que no era especialmente cómoda. Además, por aquel entonces sólo estaba disponible en un par o tres de colores y como que no. Así que me busqué una alternativa y di con ésta.

Marca y modelo

La que más me convenció fue ésta de la marca Skip Hop, que está distribuida en nuestro país por Nikidom. Alguna vez os he hablado ya de esta marca, que aglutina un puñado de submarcas que se suelen distinguir por hacer cositas bastante novedosas. Skip Hop está especializada en bolsos.

Así que ahí fui yo dispuesta a ver qué bolsa es la que quería y elegir el color más acorde con mi carrito.

En su catálogo de productos existen, básicamente cuatro tipos de bolsas:

  • BOLSAS MODELO DUO. Es la más conocida y la más barata de todas (dentro de que no es una marca especialmente económica). Es más pequeña que el modelo Dash e incluye cambiador. No tiene tapa, sino que la cremallera que la cierra está al aire.
  • BOLSAS MODELO EXPO. Este es un modelo nuevo y todavía no lo hay en muchas combinaciones. Poco os puedo contar, salvo que es más caro que el duo, pero así aparentemente no se ven demasiadas diferencias, he de confesar.
  • BOLSAS MODELO DUO DOUBLE. Especialmente indicadas para los carritos gemelares en paralelo, en los que una bolsa sencilla es bastante complicada de colgar. Ésta es más grande y también tiene mayor capacidad, al estar pensada para dar servicio a dos bebés. Y si con uno ya sales que parece que te vas a la guerra, no quiero ni pensar lo que tiene que ser salir con dos.
  • BOLSAS MODELO DASH, que es el que yo me compré.

El material (salvo la de tela vaquera) es canvas de 600 gramos/metro cuadrado, que traducido vendría a querer decir que es del tejido en que están hechas muchas mochilas para el portátil y que es bastante grueso y resistente.

Skip Hop Dash

La Skip Hop Duo.

Ya he dicho que es muy resistente; el tejido es muy sufrido (y más yo que la cogí en un marrón chocolate) y aguanta bien los lavados. Se puede asear perfectamente en la lavadora sin mayor problema y seca medianamente rápido. Bueno, en mi casa nada seca rápido pero porque vivo a tiro de piedra del río y aquí hay una humedad del carajo de la vela. Pero digo «en condiciones normales». Si estáis en esa fase de dependencia absoluta de la bolsa (antes os dejaríais al bebé que a ella), no sufráis que en una noche en el radiador queda como nueva.

Viene con un cambiador testimonial incluido, pero es tan chiquitajo que no vale para nada. Yo rápidamente lo sustituí por otro más acolchado y más grande porque si no, la niña se me salía por todos los sitios. Está situado en un bolsillo exterior en la parte trasera, para que lo encuentres rápidamente y quede lo más plano posible. Como el bolsillo es grande, puedes meter ahí algún pañal, pero yo no os lo recomendaría porque como va abierto, lo más normal es que se os llene de porquería y vuestro hijo más que churumbel vuestro parecería el retoño de Barragán, el de no te rías que es peor, por la «cochinez» en que quedaría. Además, tienden a salirse de una manera alarmante, de manera que mejor dentro.

En su exterior tiene 4 bolsillos de los 10 en total que tiene. Dos en los costados (que yo usaba para meter un par de biberones) y dos en el frente que eran para poner las zarandajas. Tiene tapa que cubre la cremallera que cierra la bolsa. Mi madre es muy fan de las tapas, porque dice que disuaden a los cacos. Yo tengo mi propia teoría al respecto; suelo llevar el bolso abierto la mitad de las veces porque soy bastante desastre y jamás me han robado… en cambio ella, a la que sólo falta echarle el cerrojo, ha sufrido el ataque de varios amigos de lo ajeno. Así que yo sostengo que cuanto más abierto, más piensan que no llevas nada. Sí, vale. No me llames ilusa porque tenga una ilusión.

Dentro es el paraíso de las amantes de los bolsillos porque los tiene de todos los pelajes. Hasta para poner los bolis (si no recuerdo mal, hace ya unos meses que dejé de usarla) tenéis. Por eso decía que cuando se acabe el momento infancia de mi hija igual hasta la reutilizo como cartera. Hay uno con cremallera en el que se supone que puedes poner tus objetos personales para evitarte llevar bolso. Yo esto lo desaconsejo vivamente. Al principio era lo que hacía, pero como todo el mundo pierde el trasero por ser el que conduzca el carrito (y tú, que estás harta de hacerlo, se lo permites de mil amores) te encuentras que vas a pagar algo y tu monedero lo tiene la abuela, que está haciéndole monadas al bebé fuera de las cajas. Así que al final me rendí a la evidencia y volví al bolso. Un rollo, pero mucho más práctico.

Es una bolsa bastante profunda, así que cabe, por ejemplo un termo de tamaño medio en él. El más grande de todos, el de litro, no, pero tampoco hace falta. Que al fin y al cabo vas a preparar biberones, no un picnic para ocho en un campamento base en el Himalaya. Con eso, es más que suficiente, y os lo dice la que no pisaba su casa en todo el día. Aprovechando la coyuntura, y abro paréntesis, en vez de compraros un termo específico para bebés, id al hipercor por decir un sitio y comprad uno normal y corriente. La única diferencia, aparte de que no tienen dibujitos monos, es que cuestan la mitad. Avisados quedáis.

En cambio, todo lo que tiene de profunda, lo tiene de estrecha. Esto viene bien porque no molesta demasiado en el manillar del carrito (y al fin y al cabo, ya te ocupas tú de llenarla bien), pero da una sensación errónea. Parece que está mucho más llena de lo que realmente está y tiene menor capacidad de la que aparenta. Esto quizás sea una exageración, porque ya os he dicho que al final podríais encontrar hasta la junta de una trócola en una de las bolsas de las mamis, pero aparenta ser más grande de lo que es.

Para llevarla tiene tres cosas. Llamadme idiota, pero acabo de descubrir el modo correcto de fijarla al carrito ahora mismo visitando la web. Se supone que tiene unos engarces para sujetarla únicamente de los costados. Jamás los utilicé (no sabía que eran para eso); yo lo que utilizaba era la bandolera de toda la vida. La pasaba por el manillar, quedaba tirante y ya está. De todas maneras, creo que aunque hubiese sabido que existía otra manera de llevarla, lo hubiese seguido haciendo así. Si la necesitaba, tiraba de ella hacia arriba y ya está, no tenía que estar soltando broches. Y total, tampoco me molestaba. Además de eso, tiene un asa pequeñita como los maletines de los portátiles para llevarla en la mano.

Recomendación

Es una buena bolsa. Aúna diseño con unos materiales de una calidad excelente y eso lo avala el tute que ha sufrido la mía y está como nueva. Los colores son muy sólidos y nada falsos, así que apenas se decoloran y cambian. La tela es sufrida, con lo que las manchas apenas se ven y el tejido casi parece repeler la suciedad. Tuve que lavarla, pero un par de veces, no creáis. Y más porque el interior se había puesto perdido de galletas que otra cosa. No tiene un enganchón ni medio y parece ser capaz de aguantar con estilo una segunda maternidad.

Os la recomiendo sin lugar a dudas, aunque al final, acabéis como yo, saliendo sin bolsa, sin carrito… y casi hasta sin niña.

Walewskahttp://www.mamisybebes.com
Madre de dos niñas. Gafapastas. Cuqui de barrio. Me gusta tomarme la vida con humor. Cuando tengo un rato libre me abro un blog. Escribí Relaxing Mum of café con leche. Me gusta andar descalza, creo que los postres sin chocolate no son postres y soy compulsiva en todo lo que hago.

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