El patín para cochecito kid-sit de Kleine Dreumes es el típico pingo que no tenía absolutamente ninguna intención de comprar. Básicamente porque los comentarios de todo el mundo al respecto de los patinetes para cochecito son bastante negativos: o te dicen que son incómodos, o que son incomodísimos. Además, con eso de que me he vuelto hippie y ahora llevo a mi hija pequeña en un fular atada a mi torso, ahora utilizo mucho menos el carrito de lo que lo utilizaba con la mayor. Porque, qué narices, es comodísimo eso de llevar a la pitufa sujeta y sobre todo (por eso de que nos ha salido un pelín llorona) me la deja como una malva.

Pero mi cuñada me dijo que había pensado en regalárnoslo y sobre todo es que mi hija mayor se puso pesadísima con que a ver cuándo le poníamos lo que ella llama “el escalón”. Y es que Aldara es más vaga que la chaqueta de un guardia, que dice mi madre. En cuanto tiene que andar cuatro metros empieza a levantar los brazos como si bailara la jota a ver si cuela y la cogemos. Que no cuela nunca. No por nada, sino porque pesa ya un quintal y una no está para esos trotes.

Para distancias cortas nos apañábamos, pero en cuanto teníamos que ir un poco más lejos era una tortura china. Nuestro carrito es el Bugaboo Cameleon, así que teníamos que pensarnos qué patín queríamos. Por un lado, me habían hablado mal del de la marca. Las razones que me habían dado eran,  fundamentalmente, que abultaba bastante y que se tiene que ir muy separada del manillar, con lo que la conducción no resulta nada cómoda. Me dijeron que era mejor comprar el universal, que es bastante más estrecho. Pero yo no estaba nada convencida tampoco porque me daba la sensación de que para el que conduce el carrito es más cómodo, pero no para el niño, que al fin y al cabo es el interesado.

El caso es que mi cuñada fue a encargar el patín de la marca y ¡horror! No lo tenían en stock en ningún Corte Inglés de los que teníamos a mano y tardaban la friolera de un mes. Casualidades del destino, vi éste de Kleine Dreumes y se alinearon los astros: era la quincena del bebé y sólo tenían el de exposición, con lo que nos hicieron un precio especial. Estaba sin estrenar, lo único, que le faltaba la caja. Probablemente de no haber sido así no lo hubiésemos comprado porque me parecía excesivo pedirle a mi cuñada (que es encantadora y muy generosa) que se gastase ¡¡¡120 euros!!! que es lo que cuesta originariamente. Una pasta. Para qué nos vamos a engañar. Pero por 75€, que fue al precio al que nos lo dejaron, valía la pena.Patin para carrito - Kidsit

Qué es el patín para cochecito KID-SIT Kleine Dreumes

La diferencia fundamental del Kid-Sit respecto a otros patinetes es que el niño puede ir sentado, con lo que va muchísimo más cómodo que en cualquier otro. La misma marca Kleine Dreumes tiene una especie de sillín que se acopla al patín de bugaboo, de forma que puede ir sentado o de pie. Pero es todavía más caro, porque tienes que adquirir por un lado el patín (que no es de los baratos) y por otro el sillín, con lo que te cuesta la torta un pan. En el resto de patines, el niño va de pie, situado entre el respaldo de la silla o el capazo y el manillar, en una posición bastante incómoda.

El Kid-Sit es un invento. Sobre un patín tradicional han situado un asiento en forma de L, de manera que el niño se sienta ahí y pone los pies en los laterales. Si se cansa de estar así, puede levantarse, como en cualquier otro patín. Y tan contentos todos. Creo que este poyete puede quitarse, pero tampoco merece mucho la pena porque como los críos se pueden levantar exactamente igual que en un patín normal y corriente, para qué lo vas a quitar. En todo caso, como no teníamos instrucciones, me quedo sin saberlo.

Me da la sensación de que los patinetes tradicionales son mucho más estrechos y largos. En el caso del Kid-Sit, las proporciones se invierten de manera que es más largo que ancho. Esto hace que conducir el carrito sea más difícil. Como me decía todo el mundo, conducir un carrito con patín es un rollo macabeo. No seré yo quien enmiende la plana a toda la colectividad de madres: es realmente un tostón. Tengo la suerte al menos de que vivo en una ciudad bastante accesible. Casi todos los bordillos aquí están rebajados, lo que es una gozada cuando llevas un carrito y más cuando lo llevas con un patín. Facilita mucho las cosas porque en cuanto llegas a una acera no rebajada tienes que hacer que el niño se levante para subir tranquilamente. Aquí al menos son las menos de las veces.Esto sucede porque la plataforma únicamente cuenta con una rueda con de patines, bastante pequeñita. Pivota completamente sobre su eje, pero no deja de ser una cosa chiquituja y si pretendes subir a las bravas a una acera te la cargas en dos telediarios fijo.

El patín se sujeta de manera muy sencilla al eje trasero de los carritos. Aunque es universal no sirve para todas las sillas. Es necesario que tengan una barra que una las dos ruedas traseras, de una determinada anchura y a una altura determinada. En la página web del fabricante tenéis un listado completo de las sillas que son compatibles y las que no lo son. Entre las primeras más comunes están los bugaboos, jané slalom y nomad o vector de Bebecar y no sirve para modelos como el jané carrera, loola de bebeconfort y stokke (sillas de primera edad) y mclaren y quinny buzz (sillas de segunda edad). Es decir, que universal, lo que se dice universal, no es.

El montaje

Una de las cosas más cómodas es como se monta, bastante intuitivo, por no decir del todo. Como os digo, yo no tengo las instrucciones y en un momento conseguí hacerlo, así que muy difícil no es. Es tan fácil que puedes quitarlo y ponerlo varias veces al cabo del día sin que suponga gran esfuerzo. Pero eso sí, en casa, porque una vez quitado no hay sitio en el carro donde dejarlo. Abulta muchísimo.

El patín cuenta con unos soportes que se colocan sobre la barra trasera del carrito y con unas abrazaderas se fija para que no se mueva. Cuenta con una palanca para ajustarlo y que no baile y otra más para soltarlo con facilidad. Como digo, sencillísimo y muy rápido.

Al contrario que otros patines el kid sit no cuenta con un sistema de recogida para cuando no se está usando. Lo que es un tostón porque si lo llevas sin niño encima (que pesa y por tanto, amortigua el ruido), cada relieve de cada baldosa bota un poco y vas con banda sonora. Raca-raca-raca-raca. Divertidísimo. A eso hay que sumarle que como digo, conducir un carro con el patín puesto supone tener que ir bastante separado del manillar, con los brazos más estirados de la cuenta. Es una posición forzada y harto incómoda. Y hombre, si vas con la hermanita de la criatura, tira que te va, porque lo que pierdes en comodidad lo ganas en rapidez y consigues pese a todo llegar a los sitios a una velocidad razonable y sin tener que estar oyendo a la otra quejarse. Pero ir así por deporte…

Así que en mi casa que somos muy apañados nos hemos inventado un sistema cutrelux pero muy efectivo. De la cinta que cuelga del manillar hemos sujetado un cinturón ochentero tipo cadena cerrado. Cuando va la niña en el escalón lo echamos para un lado, sujetándolo en el freno (en el bugaboo es de palanca y está en el manillar) para que no le moleste, y cuando no, pasamos la ruedecita del patín por el cinturón y así se eleva un poco. Lo justo para que no bote y para que nos permita ganar un poco de terreno. No una cosa loca, no creáis, pero lo suficiente para que no sea “tan” incómodo.

¿y para la niña?

Pues para ella es la pera limonera. Ahora tenemos el carrito montado tipo capazo, de manera que ella se sienta en su escalón y se agarra al chasis sin ningún problema. Cuando quiere ir de pie se sujeta en el manillar y ya está. En el momento en que montemos la silla para su hermana, el patín cuenta con una agarradera (para que os hagáis a la idea, tipo las de las sillas de montar) para que pueda ir asida.
Eso sí, si va de pie, la conducción se dificulta un poco porque al agarrarse del manillar a veces lo controla más que tú. Así que es preferible que vayan sentados, al menos los más mayores.

Se supone que aguanta unos 18-20 kilos. Y los aguanta porque mi hija estará en torno a los 17 y se puede conducir perfectamente. Cuesta un poco ponerte en marcha en parado, pero con la inercia no acusas especialmente el peso. Es preferible ir un poco rápido que excesivamente lento porque entonces sí que se hace un poco más cuesta arriba moverlo.

A ella le vuelve loca su escalón. A ella y a todos los niños del colegio. Es más, suele haber bofetadas para montarse en él a la salida del cole y Aldara va disponiendo, ahora tú, ahora la otra, hoy no se monta nadie que es mío. Ya le vale.

CONCLUSIONES

  • CARO DE NARICES: pues sí, un horror, es más caro que el jamón. Si te tienes que gastar 120 euros cuando el niño tiene 3 años y no le vas a sacar mucho partido, duele el bolsillo una barbaridad. Aunque siempre lo puedes revender en e-bay. O bien pensado, comprarlo de segunda mano.
  • COMODÍSIMO PARA EL NIÑO: Va como un rey moro, sentado, super cómodo
  • RELATIVAMENTE CÓMODO PARA EL QUE CONDUCE: Se monta deprisa y no acusa excesivamente el peso del niño mayor. Pero no te quita nadie el tener que ir muy separada del manillar y conducir ligeramente ladeada (en vez de colocarte justo en el centro del manillar, mejor ponerse de un lado… es infinitamente más cómodo).
  • TIENE PINTA DE RESISTENTE (Ya veremos)
  • NO SE LEVANTA: Hay que buscarse la vida para levantarlo, pero se puede hacer, aunque sea de manera trapera.
  • DE DISEÑO: Es bastante bonito y sobre todo, no veréis muchos por la tarde. Lo venden en gris, naranja y rojo, aunque como la parte de color es precisamente donde se sienta el niño, pues francamente, da un poco igual porque no se ve.
  • LAVABLE: Es de plástico muy resistente, así que si se ensucia (que lo hará), con agua y una bayeta se limpia perfectamente. Para porquería adherida, estropajo y a correr.
  • EN EL CASO DEL BUGABOO: Se puede plegar el carro con el patín puesto, eso sí, con cuidado para no hacerse daño. Pero yo lo hago todos los días (perra que es una) así que doy fe que es más que posible.

RECOMENDACIÓN

Cómpralo SI

  • Si el hermano mayor y el pequeño no se llevan mucho tiempo (aunque más que para necesitar un gemelar)
  • Si lo compráis de segunda mano o en un chollo (el precio es excesivo)
  • Si queréis un patín cómodo
  • Si os gusta el diseño y os preocupa ir a la moda

NO lo compres 

  • Si no tenéis muy claro que necesitéis un patín (es preferible comprarlo sólo en caso de necesidad porque iréis mucho más cómodos sin él… al menos vosotros)
  • Si va a ser para poco tiempo y os apañáis con uno más barato

Nosotras estamos muy contentas y realmente le estamos sacando partido, aunque yo creía que no. Y cuando no lo vayamos a usar más, o bien lo regalaremos a algún amiguito que lo vaya a necesitar o bien lo venderemos de segunda mano. Así que yo me siento satisfecha y mi hija más. Que en definitiva es lo que cuenta.

Más información:

12 Comentarios

    • Esta es una página española. En España te puedo decir varios sitios donde lo venden, pero en Chile no tengo ni la más remota idea, lo siento

  1. Hola, tengo el STOKKE XPLORY y me gustaría poder acoplarle una plataforma-patín CON ASIENTO para mi hijo mayor.
    Conoceis y disponeis de un modelo que se le pueda poner???
    un saludo

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