Bugaboo by we are handsome      

Siempre habíamos tenido la ilusión de hacerles a mis hijas una casita para el jardín…bueno, para ser exactos, la ilusión era que fuera para nosotras cuando éramos pequeñas pero la economía no daba para ello, así que la cosa se fue postergando. Ahora por fin, hemos podido llevarlo a la práctica. Así que os presento la casa de cuento de hadas de mis hijas.

Casita de cuento de hadas 01

Estamos en crisis, así que no nos podíamos ni plantear el comprar una casa de esas infantiles preciosísimas (porque lo son) porque son carisisisisismas. Y luego, por otro lado, son preciosas, sí, eso es innegable, pero es mucho más divertido hacerla tú mismo, a tu gusto. Que luego la cosa no es tan barata com te imaginas, porque esto es un chorreo… 10 euros por aquí, otros 10 por allá… y al final la cosa te sale por mucho más de lo que habías previsto. Pero bueno. Aunque no tengo un presupuesto exacto la cosa estará en total en torno a los 600-700 euros más o menos, con todo, para entrar a vivir.

Casita de cuento de hadas 02

La casita la compramos en Brico-Depot. Es concretamente el modelo Benasque. Es una casita de jardín, de estas para herramientas, prefabricadas. Pero vamos, no subestiméis lo de “prefabricada”:  si se hubiesen molestado en escribir unas instrucciones de montaje en condiciones quizás la cosa hubiese ido más rápida pero nos costó sangre, sudor y lágrimas montarla porque no había quién entendiese nada. Encima estaban mal puestas unas cosas…en fin, que casi nos costó tres días acabarla (y uno y medio nos llevó interpretar las instrucciones)

Optamos por teñir la madera porque así tenía menos pinta de caseta para las herramientas. Utilizamos los tintes para madera de Ikea, a 4,06 euros la unidad, y gastamos tres botes. Cubren un montón, así que son muy recomendables. Encima hubo que barnizar, por supuesto, y además a toda leche porque se ponía a llover.

Para decorarla por fuera optamos por poner unos manteles individuales de Ikea circulares (1,53€ la unidad) para darle algo de color. Pusimos una barrita (2,99 euros) y colgamos estos recipientes (0,50€ la unidad), adornándola con flores de plástico que teníamos en casa.

Casita de cuento de hadas 03
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La casa, por cierto, se llama Villa Los Peques 2 en honor a su predecesora, la casita que nos hicieron mis abuelos a nosotras cuando éramos pequeñas. Entonces nos parecía la leche, nos encantaba… la pena es que casi no pudimos utilizarla. Así que colgamos un cartel en la entrada en su honor.
Casita de cuento de hadas 06

En la entrada colgamos una cortina de lamas de plástico de Ikea (13,17 euros). La cortina que colocamos en la ventana de la puerta la hizo mi madre con un retal que teníamos en casa y que hacía juego.

Suelo sintasol puzzle

Uno de los problemas que tuvimos fue cómo narices poner el suelo. La caseta venía sin él, y donde la íbamos a colocar tenía un suelo bastante irregular. Era complicado poner baldosas fijas, entre otras cosas porque está en un camping y está prohibido, así que optamos por comprar en Aki un sintasol muy divertido para el suelo… y carísimo, por cierto. La casa tendrá unos 4 metros cuadrados y la broma costó casi 60 euros (he borrado de mi memoria la cifra exacta). Pero bueno, ya está. Lo que hizo mi padre fue clavar el rodapié sujetándolo de manera que así no se pueden colar bichos ni nada por el estilo por las rendijas.

Casita cuento de hadas 07

A pesar de que la casa tiene tan pocos metros cuadrados queríamos hacer distintos ambientes y que la cosa fuera lo más práctica posible. A la izquierda colocamos un banco de lado a lado con la intención de que se pueda convertir más adelante en una cama. Tuvimos una suerte loca: justo la estantería Lack, que cabía EXACTA en el hueco que teníamos estaba de oferta. Estaban quitando los muebles de exposición, así que en vez de costarnos 76 euros nos costó 37,50. Un chollo. Abajo pusimos unas cajas de almacenaje a juego y para decorarlas les pusimos unas pegatinas.

La colchoneta era reciclada de un balancín, que cubrimos con tela de vichy y le pusimos un montón de cojines para hacerlo más chulo. Encima hay un espejo, que decoramos con tiras de Mafalda y una estantería hecha con una madera que había por casa. La pintamos de blanco para que fuera a juego con la casa porque su color original (en madera) cantaba mucho con el fondo.

Casa de cuento de hadas

En el fondo colocamos un metro de Imaginarium, que es una flor que medirá a las niñas hasta que lleguen a 1,70 m. Costó muy bien de precio, 9,95 euros. También utilizamos otro set de pegatinas de Imaginarium (4,95 euros)  para decorar tanto la pared como la cocinita.

Casa de cuento de hadas
La cocina, sencillamente me vuelve loca. Pensamos en hacerla nosotros, pero encontré ésta en Stoksdidactic por 75 euros y pensamos que para lo que valía, no merecía la pena. Lo único, le pusimos las pegatinas para hacerla más personal y le cambiamos las cortinas para que fueran a juego con el banco. Mi madre le hizo un delantal a mi hija y unas manoplas “para no quemarse al sacar las cosas del horno”. Sic. El resto de las cosas de la cocina son recicladas de casa, tanto los cubiertos (que son los que usan ellas) como la vajilla de juguete.
En ese lateral hice una composición con marcos de fotos de Ikea. Eran unos de madera de pino sin tratar, que costaban 3 a 1 euro. Los pinté y los pegué entre sí con cola blanca de carpintero. Los dibujos, que me encantan, los bajé de Lilla Rogers Studio, y son de Helen Dardik y Carolyn Gavin (creo que no hay de ninguno más, en todo caso, son todos de ahí)
casa de cuento de hadas
Mi rincón favorito es el de estudio. La mesa la hizo mi madre con un cabecero que teníamos de una cama, redondeando la esquina y colocándole unas patas. Creo que la acabaremos pintando de color verde como las puertas de las cocina. La silla es de Tuco (22,00 euros) y en el lateral pusimos un tablón imantado (10,07 euros) donde las niñas pueden colgar sus dibujos o lo que quieran. Encima pusimos una barrita (1,99 euros) con sus contenedores para poner los lapiceros.
Botes ikea
Matrioskas

Las matrioshkas son un guiño a mi abuela, porque eran de ella. A mi hija le encantaban cuando iba a su casa así que fue su herencia sentimental. Me apetecía ponerlas porque la casita la hemos hecho en honor de mi abuela.

juguetero

Para terminar, este cesto ha sido el de la ropa sucia en casa de mis padres de toda la vida. Como estaba bastante hecho polvo, aprovechamos para pintarlo de colores y ahora es un bonito juguetero.

Espero que os haya gustado… sus propietarias (a quienes podéis ver en la foto) están encantadas de la vida.mis hijas en su casita de jardín

 

45 Comentarios

  1. qué chula Sara y por mucho que las casitas infantiles sean preciosas como dices, esta es mucho más personal y se nota que está hecha con todo el cariño.
    Seguro que tus hijas disfrutan Villa Los Peques2 un montón!!

  2. Pedazo casa!!! Siguen usándola? Es genial!!! La he encontrado buscando una casita para mi niña y busque lo que busque siempre sales tu. Jejeje. Q gusto! esta todo de maravilla explicado. Gracias

  3. […] Mis abuelos ya no están y ahora vamos a vender la que era su casa. Supongo que les haría ilusión saber que la parte de la herencia que vamos a recibir (que es prácticamente testimonial y a mí poco que me importa… lo que yo querría es disfrutarlos a ellos, francamente) va a ir destinada a comprarles a mis hijas una casita para que jueguen. Se llamará Villa Los Peques II, en su honor. […]

  4. […] Nuestro pasatiempo favorito era hacer casitas. Así nos hemos quedado de taradas, con obsesión por ellas treinta años más tarde. Lo que me extraña es que no hayamos salido ninguna arquitecta porque teníamos una maña… Utilizábamos dos árboles y el seto. Pasábamos una cuerda para hacer de estructura para el techo, utilizábamos sillas para dar consistencia a las paredes, y luego telas, más telas, cojines y de todo. Sólo quedaba sacar los vestidos sesenteros de mi madre y mis tías y ¡a disfrazarnos! Las horas muertas nos pegábamos… eso sí, parecía que había un poblado chabolista acampado en el jardín, suerte que a mi madre nunca le importó… Otra veces nos llevábamos los cacharros a la vaguada, que no era un centro comercial sino un sitio un poco alejado para montarnos un club parecido al de Los Cinco. […]

  5. […] ¡Guau! Este proyecto de casita infantil es buenísimo. Partían de una casa para utensilios, de esas que venden en las grandes superficies de bricolaje, y con mucha paciencia y mucho ingenio han creado un verdadero hogar para las niñas. Una exclente opción si no tienes mucho tiempo o si el bricolaje no es lo tuyo. Comprar una caseta de jardín, de las que se venden como cobertizos para herramientas, y tunearla. Estos productos se venden en kit y tendrás que montarlo, pero no te preocupes, que vienen con intrucciones y planos. Sobra decir que las peques están encantadas.  Todo el proceso, todos los materiales empleados, y muchas más fotos aquí: mamisybebes […]

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