Bugaboo by we are handsome      

Vaya por delante que yo ADORO los cojines de lactancia. No es que me gusten, es lo siguiente. No únicamente para dar el pecho, que también, sino como concepto vital. Compré uno cuando estaba embarazada de Aldara (hace 6 años) y lo sustituí hace poco por otro porque estaba realmente destrozado de tanto uso que le he dado. ¡Pero no sin mi cojín de lactancia! Se rompe, y compro otro… y así hasta el infinito y más allá.

¿Habéis usado un cojín de lactancia? Básicamente existen 2 tipos de cojines, los rígidos y los blanditos. Depende de cuál vaya a ser el uso que le vayáis a dar os interesará uno u otro.

En teoría los cojines de lactancia están pensados para ayudarnos a dar el pecho a nuestros hijos. Sobre todo cuando somos inexpertas y nuestros bebés realmente pequeños no nos viene mal una ayuda. Básicamente lo que hacen es elevar al bebé hasta una posición cómoda para poderles dar el pecho sin empeñar nuestra espalda en el intento.

Para mi gusto, si este es el único uso que le vamos a dar al cojín de lactancia, es mucho mejor comprarnos uno rígido. Los más conocidos son de la marca Cucut  y su función es exclusivamente ésta. Al ser rígido el bebé adopta la postura más fácil, no se nos desparrama el cojín sobre las rodillas, en fin, que si lo que queremos es darle el pecho de manera más cómoda esto es lo mejor.

Estos que veis aquí son de Chicco y están a medio camino entre los rígidos y los flexibles. No son tan duros como los de Cucut (lo que para el bebé es más cómodo), pero son cojines con forma, de manera que nos permiten amoldarlos con relativa facilidad a la cintura de la madre. También podremos utilizarlos para estar en el sofá más cómodas, aunque con ciertas restricciones. ¡Son muy bonitos! Estos que veis aquí se llama Boppy y su precio de venta recomendado es de 59,90 euros.  Además de para darle el pecho al bebé podréis utilizarlo más adelante para colocarlo detrás del bebé y ayudarle a sentarse, por ejemplo.

Mi favorito, de todas maneras, es este cojín de lactancia que veis aquí, de Prenatal. Es totalmente blandito, como un almohadón normal y corriente pero mucho más largo y relleno de bolitas. Quizás para dar el pecho no sea el más cómodo del mundo (cualquiera de las dos opciones anteriores seguro que son más fáciles), pero hace su papel y sobre todo ¡es que la cantidad de utilidades que tiene es bestial! Yo duermo con él hace tiempo y si me echo en el sofá a ver cómodamente una película me lo suelo sacar. ¡Es que es tan amoroso! Me declaro superfan.

También es verdad que es cuestión de práctica. Le he pillado el tranquillo perfectamente y duermo divinamente con él, pero no es menos cierto que conozco a gente que no se ha conseguido hacer con él. Para mí es una de las cosas más útiles relacionadas con la maternidad, pero tal vez para ti no lo sea… Si conoces a alguien que ya no lo use quizás te lo pueda prestar para comprobar si tú lo amas o lo odias…

10 Comentarios

  1. Por qué has tenido que poner el cojín en azul?? Ya de por sí soy de las que le gustan TODOS! y digo todos! los artículos para bebés. Como aun no he conseguido quedarme embarazada… me parecía demasiado comprarme un cojín de este tipo, así que en su lugar, tengo lo que yo denomino “mi mono titi”, que es prácticamente lo mismo, (también suave y relleno de bolitas) pero con forma de mono! Y ahora vienes tú… y me das la excusa perfecta para comprarme uno! jajajaja! y encima pones la foto en azul (mi debilidad). En fin… que hacía falta poco para convencerme! jajajajaja! Besotes!

  2. Yo no sé que hubiera sido de mi vida cuando mis niñas eran bebés sin mi cojín de lactancia. Es que me iba de viaje y me lo llevaba! Mis hijas no eran de esas que diez minutitos al pecho en cada toma y ya está, ¡qué va! La primera porque era una tragona se tiraba un montón de rato al pecho, y la segunda porque era u poco vaguita succionando se tiraba cerca de una hora cada vez… ¡eso no hay ni espalda ni brazos que lo resistan! Yo tenía uno de los blandos multi-usos, en aquella época no había muchas marcas para elegir (mi hija mayor va a cumplir 8 años), era de una marca extranjera no recuerdo el nombre, pero yo creo que eran los únicos que había en aquel entonces.. Pero me ha servido para un montón de cosas además de la lactancia: para dormir embarazada, para poner alrededor de las nenas cuando aún no se tenían bien sentadas etc. Una maravilla la verdad. Totalmente recomendable.

  3. Ya sabes q yo con el “churro” no me he apañado nada bien, me hubiera venido mejor uno de los semi blandos (o duros, como lo queramos ver). Pero eso es a gustos, ya lo hablamos en su momento. Desde luego si es para dar solo el pecho, que era mi caso, mejor no comprar el “churro”.

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