En cuestión de niños hay pocas cosas que sean pura matemática. Una es mucho mejor madre cuando no se tienen hijos porque la teoría la dominas perfectamente: dices y yo haré esto, y yo haré lo otro, y fíjate lo que hace esa madre, vaya niño más maleducado, los míos no serán así… luego tienes hijos y hay cosas que son como tú pensabas y otras en las que si te hubieses visto años atrás te hubieses echado la bronca.

Pero es que los niños no son iguales, y es infinitamente más inteligente adaptarse a las peculiaridades de tu prole que intentar hacer que pasen por el aro de ciertas cosas que está claro que no van con su carácter.

En cuestión de alimentación la cosa es muy bonita en el plano teórico pero luego te sale un mal comedor… y caíste con todo el equipo.  A mí afortunadamente no me pasó y mis hijas zampaban que daba gloria verlas (otra cosa es ahora, que estamos con la fase del “no me gusta, no quiero, eso no me apetece”), pero conozco madres amigas completamente desesperadas porque no había forma humana de que sus hijos comiesen algo de ninguna manera. Y no estoy hablando de gente exagerada que quería que sus criaturas comieran como adultos, no. Hablo de gente muy normal, con expectativas muy normales. Recuerdo a C. que podía pasarse días sin comer, y tan ricamente. ¡Eso es matamadres!

Te toca un niño de estos capaz de acabar con la paciencia de uno y supongo que te tienes que buscar mil argucias. Yo no soy especialmente pesada con la comida (pienso que si mis hijas no comen será que no tienen hambre, así que no les insisto. Eso sí, lo que no tolero es el “hambre selectiva”: no tengo ganas de filete pero si de chuches ¡eso sí que no! O comes o no comes), así que creo que si mis hijas fuesen de mal comer trataría de que lo que comieran fuera lo más completo posible. Es decir: van a comer pocas veces, pues que lo que coman sea lo más sano y nutricionalmente completo que se pueda.

Me parece muy interesante la gama de Blemil Plus 3 Crecimiento con cereales o Blemil Plus 3 Crecimiento con cereales y frutas. Las leches ya sabéis que varían su composición y aportes en función de la edad de los niños a la que van dirigidos. Las leches del 1 (como Blemil Plus 1 en sus distintas variantes, forte, AR, AE, prematuros…) están dirigidas a niños hasta los 6 meses, Blemil Plus 2 sería una leche de continuación indicada hasta los 12 meses, y posteriormente estaría Blemil Plus 3, pensada para niños de 1 a 3 años.

Blemil Plus 3 Crecimiento con cereales o con cereales y frutas puede ser una excelente idea para los peques a los que hay que perseguir para que coman. Incorporan fibra, vitaminas y minerales, así que son una merienda o un desayuno muy completos. La diferencia con respecto de añadir los cereales solubles es la textura, que queda más densa de la otra manera. Al final, tenemos que encontrar la manera en que nuestros hijos se alimenten y que el momento de la comida no sea traumático. Los habrá que dirán que las papillas te las comas tú, otros que preferirán la fruta entera, a otros que les gustará en puré y quienes son apasionados de la leche y no hay manera de meterles nada más. Todo lleva su tiempo y es cuestión de hallar la mejor manera para nuestro hijo en concreto. Así que siempre es bueno conocer las opciones que hay en el mercado de productos interesantes como estos.

Es como lo de “me ha dicho el médico que primero comience con los cereales en biberón y que posteriormente pase a las papillas”. Habrá niños que sí que sigan esto y otros que no haya forma humana. ¡Los cereales son cereales! Aldara no aguantaba las papillas porque su textura le daba bastante asquete, en cambio no la privaras de su biberón con cereales. A Mencía no ha habido manera humana de echar nada en su leche que no fuera cacao, o lo que es lo mismo, algo que no la espesara, mientras que las papillas sí que le hacían gracia. Al final se trata de que coman cereales, así que sea en papilla, en biberón o en sólido, el medio es lo de menos.

Por cierto, que será una obviedad pero cuando yo tuve que preparar mi primer biberón de cereales me lo pregunté. La leche se prepara exactamente igual (un cacito de leche en polvo cada 30ml de agua) y luego se le añaden los cazos de cereales que toque. Ahora Ordesa tiene una nueva cucharita dosificadora. Es una cosa tan simple y tan útil… en vez de ser un cazo que se deja en la bolsa de los cereales, la misma cucharita sirve para cerrar y conservar mejor los cereales. Antes siempre tenías que andar con una pinza de aquí para allá. Vale que no es el descubrimiento de la pólvora, pero es una cosa práctica y se agradece que se simplifiquen estas cosas.

Ordesa cuenta con una web muy completa en la que además de presentar a fondo sus productos ofrecen un montón de información sobre el embarazo y primera infancia de vuestros hijos. Así mismo existe un Club de Padres en el que además de compartir vuestras experiencias podréis optar a premios, promociones e información en primicia.

Este post ha sido redactado según el Código de Confianza C6C

 

7 Comentarios

  1. C?… Me suena… Podría ser mi enana, que a día de hoy sigue comiendo fatal. Claro que ahora tengo otra C que come genial, paa compensar 🙂

    • Efectivamente esa C. era tu C. que jamás tenía hambre y lo de comer era un prescindible. Menos mal que tienes otra C. para compensar jajajaja

  2. C?… Me suena… Podría ser mi enana, que a día de hoy sigue comiendo fatal. Claro que ahora tengo otra C que come genial, paa compensar 🙂

    • Efectivamente esa C. era tu C. que jamás tenía hambre y lo de comer era un prescindible. Menos mal que tienes otra C. para compensar jajajaja

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