De vez en cuando me entra una nostalgia terrible de no tener bebé ya. Salvo cuando llega el momento de ir al cine. En esos momentos estoy realmente encantada de que mis dos hijas tengan ya edad para ir al cine. Mencía algunas veces se echa unas siestas de campeonato, ya sabéis… el calorcito, la oscuridad, si tenemos ya sueño de antes… pero intento llevarla de todas maneras porque en el fondo, aunque me duelan en el alma esas entradas que pago para que se me duerma encima (¡¡¡al precio que va el cine!!!), yo quiero que mis hijas se vuelvan cinéfilas. Así que, nunca mejor dicho, es el precio que tengo que pagar. Unas veces se gana y otras se pierde.

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De todas maneras en mi plan para dominar el mundo para que en Navidades pidan lo que tienen que pedir (es decir, lo que yo YA tengo comprado) ir a ver películas como estas es tan arriesgado como jugar a la ruleta rusa. Ya sabéis, el culoveísmo éste que nos gastamos en casa. Y yo, que tengo comprado todo mes y medio antes y envuelto con un mes de antelación, no puedo permitirme el lujo de que al ver una película como esta me desbaraten el plan.

Esta vez me la he jugado pero bien porque las dos protagonistas de la peli son carne de merchandising. Y del que les gusta. Mira que yo de Gru me lo llevaba todo: Minions, unicornio, las niñas… así en pack. Eso no les llama tanto la atención como dos princesas aunque sean de nombre porque tampoco ejercen demasiado.

Frozen Olaf y Sven

Cosas a destacar:

1. Me gusta que las princesas sean bastante autosuficientes y poco moñas. Ellas solas se bastan y sobran para salvarse a sí mismas. Está bien la ayuda, pero no esperan como unas lacias y lánguidas a que les vengan a sacar las castañas del fuego.

2. Geniales el reno y el muñeco de nieve (Sven y Olaf). El muñeco de nieve cantando (y la canción en sí) son descacharrantes. Y el reno es una monada.

3. Aunque sea una película donde hay chicos y chicas, no es una película estrictamente de amor. O al menos de una manera convencional. Y hasta ahí puedo leer.

4. Los paisajes y la representación del hielo. Espectaculares ambas dos cosas.

5. La peli es musical. No cantan continuamente, pero ya me apetecía una película en la que cantasen bastante.

Y sin duda lo que ya había leído en algún otro blog que dejaba noqueada, la transformación de una de las hermanas. Seguro que si la viera el Cangrejo Sebastián pasaría esto

Cangrejo Sebastián ojiplático

A mis dos hijas les gustó mucho. A Aldara le gustó de veras y a Mencía aunque creo que se le hizo un poco larga en ocasiones (me preguntó varias veces si quedaba mucho) consiguió superar el reto de no dormirse. Y cuando pasa esa prueba de fuego luego está ufana como ella sola y la película pasa a gustarle inmediatamente. Esto es así.

A mí me pareció entretenida y estéticamente muy chula. Y la verdad es que las princesas te cautivan, lo mismo que la historia, así que, sin ser mi película favorita, le damos buena nota en casa.

1 Comentario

  1. Escribí un post en el blog la semana pasada preguntándome si debía llevar a Henar al cine o no. Me encantaría llevarla a ver esa película, pero con 2 años sin cumplir (los hace en febrero), creo que es demasiado pronto. ¿Tú cómo lo ves?

  2. muero de ganas por ver esta película en VOS, que Elsa tiene la voz de Idina Menzel (conocida por ser la bruja mala del oeste en Wicked durante muchísimos años) y debe ser una gozada escucharla, a ver si la próxima semana podemos ir! *0*

  3. Nosotros iremos a verla la semana de Navidad, tengo ya unas ganas… por ver la peli pero sobretodo por verla a ella disfrutar. Nuestro truco para que no se duerma y aguante bien es ir en sesión matinal, que además hay menos gente.

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