Esta semana en el colegio de mis hijas (un centro concertado por si os lo preguntáis) nos comunicaron que, después de haberlo meditado mucho, habían decidido dar un paso adelante y cambiar la metodología de estudio del colegio, y nos han reunido a los padres para contárnoslo esta semana. El punto de fricción ha sido la decisión del centro de prescindir de libros de texto a partir de 5º de primaria y, en su lugar, utilizar iPads. Las pegas que han puesto algunos padres son de todo tipo: unos no quieren prescindir de los libros de texto, otros no creen en que sea necesario utilizar tablets en la escuela, así como concepto, para un sector el problema estaba en que fuesen de Apple y para otros el modelo de iPad en concreto. Como veis, de todo, como en botica.

La verdad es que yo no tengo la verdad absoluta (qué más quisiera) pero sí que tengo clara mi postura sobre los iPads en los colegios. Y estoy decididamente a favor.

Ipad en los colegiosUn nuevo modelo de escuela es posible

A todos se nos llena la boca con lo fantásticamente bien que funciona la escuela en los países nórdicos y los súper resultados que obtienen en el informe PISA. Los niños españoles, que estudian bajo un sistema arcaico en el que priman las clases magistrales fracasa en sus objetivos. En nuestro país existe la costumbre de quehay que tener el culo en el asiento de sol a sol, tanto niños como los adultos. La cultura del presencialismo, del «más es más» (más horas = más trabajo = más productividad) se extiende por nuestra sociedad desde que somos niños hasta que somos adultos. Seguimos dando clase como cuando mis padres eran críos, con un profesor cantando la lección y con niños teniendo que hacer ejercicios memorísticos.

Y esto sencillamente no está dando resultados. Está produciendo niños agotados de estudiar cosas que les van a servir de poco, sepultados por montañas de deberes y con una aproximación casi nula a la practica. Tenemos el cerebro compartimentado.  Los niños estudian por un lado la literatura, por otro la historia y por otro el arte, sin llegar a casar nunca esos contenidos. Y la literatura y el arte son el reflejo de la historia, de la sociedad, de la economía. No podemos estudiar por parcelas. El conocimiento tiene que abordarse de manera global porque simplemente, es todo mucho más fácil de entender así. Estamos constreñidos en unos corsés ficticios de asignaturas que ponen las cosas en cajas en la mente, cajas que rara vez se abren y se relacionan entre sí.

piramide de glasser

En nuestra reunión utilizaron la pirámide de Glasser para explicarnos qué es lo que retenemos de lo que aprendemos. Yo no soy psicóloga, ni maestra, ni educadora. No tengo medidos los porcentajes, pero tengo claro que la doy por buena. Sólo añadiría un factor más y es el disfrute. Cuando algo me ha interesado tanto como para entusiasmarme lo recuerdo con mucha más intensidad. Recuerdo que en mi selectividad en literatura teníamos que elegir entre dos autores en el examen. En mi colegio habíamos estudiado Buero Vallejo, pero estuve al canto de un duro de elegir la otra opción, Sombrero de Copa de Mihura porque era la obra de teatro que habíamos hecho en nuestro grupo. Me faltó el canto de un duro. No la había estudiado pero la conocía tanto y me apasionaba tanto que sabía que podía hacerlo bien. Me faltó valor.

Yo creo que la escuela no puede mantenerse estática en posiciones del siglo pasado. Cada vez más los colegios, tímidamente, van introduciendo novedades respecto a lo que hacíamos nosotros. En el cole de mis hijas, que fue el mío, ahora hacen semanas del inglés, de la ciencia y otras muchas cosas más. También desde bien pequeños hacen funciones escolares en las que tienen que actuar delante de mucha gente, todos, y los niños hacen muchos trabajos en grupo que exponen en clase. Utilizan pizarras digitales, y esto enriquece sus clases.

Quizás hace unos años yo misma lo hubiese tachado de perroflautismo. Recuerdo ir a Inglaterra de intercambio con 15 años y que en el instituto de mi inglesa (nos referíamos así a ellas, con el posesivo, como si fueran de nuestra propiedad) estuvieran constantemente con semanas «de». Teóricamente íbamos a clase con ellas y a mí me sorprendía la poca clase convencional que daban. Y yo arrugaba la nariz y decía «qué mal» mirándolas casi por encima del hombro. Ilusa de mí. Qué equivocada estaba. Cuántas barreras mentales tenía que derribar yo por aquel entonces.

El iPad como herramienta

Yo tengo claro que las cosas se aprenden con la práctica. Soy una completa autodidacta en informática y a pesar de no haber ido jamás a un curso de nada, me defiendo bastante bien con esas cosas. Nivel usuario-pro, la NASA no va a contratarme, entendedme. Y me las apaño bien porque nunca he tenido miedo a fastidiarla y he pensado que para llegar a hacerlo medianamente bien tenía que fastidiarla unas cuantas veces, y perder tiempo en tratar de encontrar el camino. Por eso hay cosas que las tengo grabadas a fuego, porque he dado yo con ellas. ¿Es más rápido ir a clase? Posiblemente. Pero imaginaos lo que sería poder probar y practicar con un profesor al lado que os fuera echando cables y mentorizando para que fueseis avanzando a vuestro ritmo y siempre hubiese un camino por donde seguir.

Por eso a mí el cambio realmente importante de los que va a hacer el colegio de mis hijas es cambiar a eso. A trabajar por proyectos. A experimentar. A trabajar en grupo. A ser multidisciplinares. A abrir la mente. A no quedarnos dentro de las barreras que ya tenemos y que fomentan la mediocridad, el que los niños sean estándar, tengan un pensamiento único y evolucionen todos a la vez. Donde los muy buenos se aburren y los que les cuesta más no llegan.

¿Hace falta un iPad para seguir subrayando en un libro y aprendiéndonos las cosas todos como loros? Salvo por el hecho de que el Amazonas llora con la cantidad de papel que utilizamos y que las espaldas de los niños sufren una barbaridad de la cantidad de cosas que acarrean, no hace falta en un modelo de escuela como esta utilizar un iPad, tablet o lo que sea para nada. Con un ebook, a todo tirar, mucho más barato, se apañarían, si me apuras.

Pero yo lo que entiendo es que en las aulas de mi colegio lo que va a haber es una revolución. Un terremoto que va a sacudir los cimientos de la educación tal y como la conocemos. Que se va a abordar el conocimiento de otra manera mucho más empírica. En un modelo de escuela tradicional estaría 8 horas (o las que fuesen) enchufados a una pantalla. Yo entiendo que la propuesta va por no ceñirnos a esquemas preconcebidos. Vamos a preparar trabajos en grupo, buscando nuestra información. Vamos a preparar presentaciones para hacerlas con nuestros compañeros. Vamos a darle a la creatividad y componer una canción para ese vídeo que hemos hecho. Vamos a salir al campo y ver los árboles para el trabajo de ciencias. Vamos a mirar las obras de arte de cerca.

Y para este tipo de forma de estudiar un iPad sí que es útil. Porque todo eso lo puedes hacer. Porque tienes unas posibilidades que con un libro no tienes. ¿Es imprescindible? Pues no lo sé, pero que ayudará seguro que sí.

Yo digo que no a una clase al servicio de un iPad. La tecnología per se nunca puede ser más importante que las personas. Estructurar el conocimiento pensando en una herramienta que se queda obsoleta en tres patadas es sin duda un error. Pero ¿Y si una herramienta tecnológica a lo que nos ayuda es precisamente a abrir la mente a distintas formas de llegar al conocimiento? Hoy es iPad, mañana puede ser cualquier cosa. Yo trabajo en una profesión que ni siquiera existía cuando dejé el colegio. Tener la mente abierta y aceptar que el conocimiento llega por muy distintas vías me ha ayudado a ser flexible en este sentido.

Yo quiero que mis hijas tengan la mente abierta. Que usen bien las herramientas que están a su mano y le saquen el máximo partido a todo. Y que no se olviden nunca de que la tecnología es un medio, que los que llevamos las riendas siempre somos nosotros. No tenemos porqué tener miedo a las máquinas. Conocerlas nos da poder y nos hace más libres. Yo no quiero apartar a mis hijas de la tecnología, quiero que la usen responsablemente y que ellas la dominen, no que las domine a ellas.

Y esto no implica que los niños vayan a dejar de escribir, ni que no vayan a utilizar cuadernos ni que SOLO vayan a utilizar un iPad. Las tablets no dejan de ser una herramienta más, como lo son papel, boli, salir al jardín a mirar, hacer visitas culturales etc.

Sé que hay muchos padres muy preocupados, pero yo, sinceramente, no veo el momento de cambiar. Tengo confianza en que el profesorado sabrá estar a la altura del reto porque ellos (y no los iPads) sí que son la clave para que todo esto tenga éxito.

14 Comentarios

  1. Ainhoa lleva con los ipads ya desde el curso pasado… Al principio yo tampoco me fiaba un pelo, pero, sobre todo en lengua, que igual es porque es donde va más floja, me ha asombrado su progresión…
    Algo tan «simple» como el rosco de pasapalabra les enseña las diferencias entre acción y efecto de, a conjugar verbos, a deletrear mentalmente buscando «el contiene la – – – -«…
    Y como eso, hay mil cosas más… Es una herramienta que ellos entienden, y que les gusta, aprovechemos la!!!

    • Yo creo que tenemos mucho miedo a lo desconocido. Evidentemente no podemos montar un asignatura sólo pensando en la tecnología, porque volvería a pasarnos no lo mismo, no le sacaríamos el jugo necesario. Pero como una cosa complementaria me parece que puede ayudarles.

  2. Pues muy de acuerdo, bueno tampoco es que descubra nada, soy una defensora de un cambio de metodología cuanto antes en la escuela española. Y estoy de acuerdo en que no es tanto el soporte como la forma de enseñar, no es de recibo que la generación que tiene acceso a más información de la historia, no aprenda (porque no se les enseña) a buscar y gestionar esa información, sino que se les siga enseñando a memorizar, como hacían con nuestros abuelos.
    Es una evolución imprescindible y cuanto antes la hagamos menos daño les haremos en su desarrollo intelectual.
    Porque como bien dices, no podemos aprender por parcelas… la vida es un todo y todo tiene relación con todo.
    Bss guapa y no sabes la tremenda envidia que me da de que tus niñas ya estén más en el siglo XXI que en el siglo XIX cuando van a la escuela…

    • Creo que has dicho algo realmente interesante y que me parece un gran argumento. Tienen toda la información del mundo, pero no saben gestionarla. Me lo apunto. Yo también estoy muy contenta de que cambie.

  3. Me encanta,mejor explicado imposible.Ya estabien de deberes,de horas de empollar,queno sirven para nada.Nuestra enseñanza sequeda anticuada,esun rollo.No me gusta.

  4. Primero ¿cómo no me avisas de que has cambiado el formato de suscripción? Llevo días perdiéndome las novedades. Y ahora que ya te he regañado (con cariño) te diré que en mi ruta de los colegios por el Pueblucho Infernal, lo más moderno que hay son ordenadores portátiles y pantallas digitales. Creo que aquí lo del iPad no vamos a vivirlo. Quizás no sea mal invento y hasta se motiven más con el cacharrito entre las manos.Yo soy antigua, y añoraré el lápiz y el papel, pero ellos son nativos digitales y lo de andar con el dedo arriba y abajo de la pantalla va a ser lo suyo.

  5. Interesante reflexión. El cambio es inevitable, mis hermanos me cuentan que ellos vivieron el cambio en las aulas con la llegada del vídeo ¡y había gente que se escandalizaba! Ahora suena hasta antiguo. Yo creo que el ipad por sí mismo no es bueno ni malo, todo depende del uso que se le dé. Y si lo que plantean es un cambio en la metodología y se apoyan en el ipad para ello, pues bienvenido sea

  6. Yo estoy de acuerdo con el cambio de metodología pero creo que también deberíamos fijarnos en la salud visual estas nuevas tecnologías fomentan en exceso el desarrollo de enfernedades oculares como la miopía y se debería pensar en protegerlos de ello si no también acabaremos teniendo millones de niños con gafas

  7. Ufff difícil opinar. A priori a mi me produce rechazo tanta innovación. Luego lo medito y es un sí pero no. Estaría bien que los niños del siglo XIX se familiaricen con la tecnología, lo van a necesitar. Pero por mi parte me gustaría que no dejen de lado por completo el papel.

  8. Completamente de acuerdo con tu reflexión, del principio al final. Estoy de acuerdo con que en nuestro país se fomenta el presencialismo desde el cole, como si por estar doce horas pegados a la silla fuéramos a aprender/trabajar más, cuando está demostrado que es al revés.
    El ipad, como bien dices, es una herramienta más. Y si el cambio que proyecta el centro está bien hecho, seguro que no dejan de usar libros, lo que pasa que tendrán otros usos: lectura, investigación, apoyo documental, etc. y serán libros de todo tipo, no de texto.
    Me parece muy interesante el proyecto, pero muchos padres no lo entienden. Les recomendaría que pasen por aquí para entenderlo mejor.

  9. No me parece mal siempre que sean escolares que ya saben escribir con soltura. Aprender a escribir sí debería seguirse haciendo de la manera tradicional puesto que adquirir la habilidad de escribir influye en un mejor desarrollo de las habilidades manuales.
    Una vez han superado esa etapa me parece bien. Pero nunca dejar de lado del todo la escritura manual. Seguir dejándola su parcelita, aunque sea pequeña.
    Lo que no me gusta es que en muchos colegios las tablets van unidas a casas editoriales. Y al final toca pagar como si fueran libros de texto. Me parece más interesante que los profesores diseñen los contenidos o se usen gratuitos.

  10. Compartimos mesa de reuniones, compartimos colegio y compartimos ideas al respecto. No podrías haberlo descrito mejor, así que Enhorabuena. Todo cambio importante nos hace subir el nivel de alerta pero no por ello debemos de parar ni desistir , al contrario busquemos lo mejor del proyecto, limemos las pequeñas o grandes dudas que surjan y seguro que se consigue un proyecto todavía mejor entre padres, alumnos,profesores y resto de profesionales. Lo importante no son las Tablet sino los contenidos de las tecnologías-

  11. Creo que la reforma de la educación es algo esencial para mejorar el nivel de nuestros escolares. Usar tableta, quizás, sea solo cambiar el collar, pero el perro sigue siendo el mismo, si me permites la expresión. El problema es la incapacidad de nuestro sistema educativo de enseñar la realidad en la que vivimos. A los niños hay que enseñarles a tener curiosidad, a investigar, a debatir, y sobre todo a aplicar los conocimientos que aparecen en libros o en ipads. No se puede aprender lo que es la historia, el arte, las ciencias,… metidos entre cuatro paredes y memorizando teorías, sino saliendo a la calle y experimentando. No pertenezco a la comunidad educativa, y quizás lo que propongo no sea posible, pero sí que sé lo que me gustaría que viviera mi hija cuando empezara a ir al cole.

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