Bugaboo by we are handsome      

La verdad es que si hay algo de lo que me arrepiento es de no haber anotado cómo me sentía cuando me enteré por primera vez de que estaba embarazada. Mira que no será por no escribir, pero eso en concreto no lo anoté. Hubiese sido guay poder echar la vista atrás y haber leído exactamente cómo lo veía, cómo me sentía, qué esperaba. Por eso cuando mi amiga Emma me pasó lo que escribió en su día cuando estaba embarazada de su hija, que ahora tiene casi seis años, me pareció un completo tesoro. Seguro que más de una os sentís identificadas con lo que dice. ¡Muchas gracias Emma por compartirlo! 

¿Cómo se siente una mujer cuando descubre que está embarazada?

Reflexiones de una embarazada

por Emma P.

Seguramente lo que estoy a punto de escribir, que no es otra cosa que mis sensaciones y estado de ánimo de estas últimas semanas, molestaría a más de uno y de una si lo leyeran. Creo que se sentirían ofendidos, escandalizados o simplemente se compadecerían de alguien que es capaz de sentirse en este momento de mi vida como me he llegado a sentir yo.

La ventaja es que estas letras y reflexiones son sólo mías y el objetivo no es otro que desahogarme y leerlo en futuras etapas de mi vida, esbozando seguro una sonrisa.

Llevo varias semanas en casa, pasando como buenamente puedo una baja laboral que tiene que ver con algo llamado “quedarse embarazada” aunque yo lo he sustituido por “madre mía lo que me espera” y es que para mí lo más obvio es que de repente, dejas de…

Si, si “dejas de”. Yo empezaría este largo camino con este título. Por que definitivamente, “dejas de”: disfrutar de la comida, dormir de tirón por las noches, salir de compras (evidentemente en cuatro días todo te va a quedar mal),imaginarte que tu marido te asalta una noche llevando puesto un suspensorio de marca, como salido de un anuncio navideño de colonia y te pegas el gran revolcón… (ahora te lo imaginas, mientras intentas visualizar, si será capaz de cambiar una caca sin que tu estés presente), de dormir boca abajo, que es mi postura preferida para empezar a conciliar el sueño, de disfrutar de una cena con los amigos (las náuseas y acidez no te dejan vivir), de ir al gimnasio, de beber coca-cola (con su cafeína y sus burbujitas), de plantearte un apasionante viaje, de llevar tacones, tangas y muchos “dejas de” más que me dejo por el camino y empiezas a sentirte como un tuper-ware. Suena fatal ya lo sé, ¡¡¡pero es que te das cuenta de que sólo eres un recipiente!!!

Ya nada de lo anterior vale, tus “dejas de” pasan a la historia. Se trata de que tu bebé se encuentre bien dentro de ti y al final, sólo eres ese recipiente en el que se fabrica lo mejor que probablemente pasará en tu vida.

Eso si, no me olvido de mencionar un “dejas de” que es importante, lo he querido dejar para el final. Asumir que definitivamente nunca jamás volveré a ser para mi marido esa rubita de buen ver, bien conservada, que huele a Miss Dior Cherie y con la que de vez en cuando se divierte con sus ocurrencias y gracietas. Ahora en unos meses seré una madre demasiado mayor, que huele a leche agria y le infla la cabeza con temas tan apasionantes, como la frecuencia y consistencia de las deposiciones del angelito de sus vidas o si hoy sólo a tosido tres veces y eructado cuatro.

Estas semanas han sido duras o mejor voy a decir durillas. Asumir tantos cambios, tantas sensaciones. Sobre todo he tenido mucho tiempo para pensar, pensar en lo que será mejor para nuestro futuro hijo. En como voy a ingeniármelas para que sea feliz, para proyectar en él lo mejor de nosotros. Para transmitirle seguridad, confianza y unos valores dignos de las que llamamos “buenas personas”.

Aún no ha nacido y ya me quitan el sueño cuestiones como estas, será que deseo tanto que sea feliz… Es inevitable, llegados a este punto ponerse ñoña. Ya sé que lo que he explicado al principio puede sonar frívolo, pero lo uno no está reñido con lo otro. Bien pensado, yo siempre he sido algo frívola, así que voy a traducirlo como que en este relato he sido ante todo fiel a mi misma.

¿Os habéis visto reflejadas? Sus miedos son bastante comunes ¿verdad? ¿A qué tenéis miedo vosotros?

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