jueves, octubre 17, 2019
Maternidad ¿A quién se parecen tus hijos?

¿A quién se parecen tus hijos?

A veces me pregunto lo feliz (en el sentido de despreocupada) que era cuando tuve a mi hija mayor. Creo que básicamente hay dos tipos de madres, las que se preocupan por todo y las que somos de la teoría de Escarlata O’Hara de «ya lo pensaré mañana». No es que yo pase de todo, pero soy más bien de abordar las cosas cuando vienen en lugar de darle vueltas  y comerme la cabeza antes de que suceda. Tampoco soy de buscar conspiraciones judeomasónicas allá por donde voy … yo tiendo a creer en la buena fe de la gente y pienso que todo el mundo es bueno y que las cosas son más sencillas de lo que la gente quiere creer. La explicación más sencilla suele ser la que doy por buena. Y yo no sé si esto es así o no, pero vivo bastante feliz, así que no tengo ninguna intención de cambiarlo.

Sonrisas y lagrimas. Mis hijas se parecen a mí
Esta soy yo más o menos, con el pelo un poco más largo y un poco menos monja

El caso es que yo no era capaz de ver más allá de los greatest hits de ¿conseguiré dormir? ¿cómo irá lo de dar el pecho? ¿será tan asqueroso como parece limpiar un culo lleno de caca? . La verdad es que no iba mucho más allá. Es como si el mundo se fuera a detener con mi(s) hija(s) siendo unos bebés. Y no. Lo cierto es que crecen. Muy rápido, por cierto.

Ugly boy
Es igualito… que su padre. ¡En este caso no hay duda!

Cuando los niños son bebés es un clásico intentar averiguar a quién se parecen. Ya os lo digo yo, al bebé de al lado. Pero seguro que vuestra suegra afirma que era igualito que el padre cuando era bebé y tu madre que es una mini-tú. ¡Un expediente equis! A mí me costó mucho encontrar parecido con mis hijas. Mencía de bebé era un clon de su padre (tengo una foto en la que están los dos con idéntico gesto y se parecen muchísimo) y aunque a Aldara siempre le he visto más parecido conmigo de pequeña tampoco era una cosa así, super obvia. Pero a día de hoy la verdad es que no tengo ninguna duda de que mis hijas se parecen a mí y se parecen mucho además. No en las mismas cosas, ni siquiera en las cosas que me gustaría, pero hay veces que las veo y digo ¡pero si es que son cagadas a mí! 

zapatos de tacón
Foto: zapatos de tacón vía Shutterstock

La casa de la pradera

En la capacidad para tropezarse con una línea dibujada en el suelo

Los bollos que adornan la frente de Aldara lo atestiguan. Sobre todo cuando era un bebé estaba todo el santo día en el suelo. ¡Madre del amor hermoso! No sé de qué me extraño. Yo tiendo a tropezarme con todo y por lo único que no me caigo a todas horas es porque tengo la musculatura bastante laxa. Mis tobillos se doblan y si no me hago esguinces es porque sorprendentemente consiguen volver a su ser relativamente rápido.

Elastigirl

… y vamos al segundo punto. Mencía tiene la misma movilidad que su padre (o sea, nula, la pobre es como una tabla) pero Aldara es de goma. También tiene el culo como yo y como Elastigirl, pero no todo va a ser bonito en esta vida.
Elastigirl

Nos manchamos

Vale, todos nos manchamos. Pero yo, os lo juro, he visto niños pequeños, bebés, que consiguen mantenerse razonablemente limpios. Conforme los niños van creciendo se supone que cada vez se manchan menos ¡pero no mis hijas! Claro que tienen a quien parecerse… Si hay alguna posibilidad de que me caiga algún churretón os aseguro que caerá. Es lo que tiene ser… teutona. Todo va al mismo sitio. Así que cuando me pongo de los nervios porque Mencía ha comido helado y se ha manchado hasta las bragas (basado en hechos reales) en el fondo pienso «oh vamos, si tú eres igual».

Mancharse

Desordenadas

Es muy difícil educar en algo cuando tú misma no eres capaz de hacerlo. Yo soy una persona desordenada. No mentalmente (nunca he comulgado con eso de que el orden interno se refleja en el orden externo) pero a mí me cuesta dejarlo todo impoluto. No tengo diógenes (no me cuesta nada tirar o regalar cosas) y no me gusta la suciedad extrema ni las cosas desordenadísimas… pero no está en mi naturaleza ser una Sheldon Cooper o Mónica Geller de la vida. Y claro, así doy un ejemplo pésimo.

Tengo un límite: no me gusta que las cosas que usamos en común estén desordenadas o molesten. En eso sí que trato de ser cuidadosa. Una cosa es como yo decida tener mis cosas, pero no puede ser que vaya por libre con el resto. Mis hijas todavía no han descubierto esta diferencia y me pongo de los nervios cuando no puedo ni sentarme en el sofá de la cantidad de cosas que hay.

desordenadas
Mi casa se parecería si en mi dependiera más a la de Penny que a la Sheldon

Cabareteras

No negaré que a veces me escandalizo cuando mi hija baila con 9 años como si fuera una bailarina de striptis . Pero ¡qué quiero! Si yo era igual… posiblemente no hacía movimientos tan sexis, pero yo no soy hija del Disney Channel y entonces ni se nos ocurría. Pero tú pones Shake it Up, Violetta, The next step… y bailan todas así. A mis hijas, sobre todo a la mayor, les encanta bailar y en casa es lo habitual ver la tele con las niñas pasando una y otra vez con sus coreografías. Exactamente igual que su madre. Ya lo predijo mi abuela cuando nací, con ese nombre, cabaretera tenía que ser.

Zendaya

Payasas

¡Pero cómo no van a serlo! Si en casa nos tomamos todo con humor y estamos siempre riendo y haciendo el melón. La verdad es que eso no me importa que lo hayan sacado de mí. Mejor pasearse por la vida sonrientes y felices que no amargadas. ¡Para estar triste siempre hay tiempo!

Cara delevigne

Guerreras

Mis hijas son guerreras y fuertes. No son unas niñas moñas en absoluto, de lo que me alegro sobremanera. Es cierto que los bebés tranquilos que apenas dan guerra son los que queremos porque son más cómodos, pero si el precio que hay que pagar para que tengan carácter es una primera infancia difícil, yo lo pago. Mis hijas luchan por lo que quieren. Con sus armas, cada una las suyas. Pero son niñas con carácter y yo me alegro.

Bad blood

¿Me contáis en qué se parecen a vosotros vuestros hijos?

Walewskahttp://www.mamisybebes.com
Madre de dos niñas. Gafapastas. Cuqui de barrio. Me gusta tomarme la vida con humor. Cuando tengo un rato libre me abro un blog. Escribí Relaxing Mum of café con leche. Me gusta andar descalza, creo que los postres sin chocolate no son postres y soy compulsiva en todo lo que hago.

6 COMENTARIOS

  1. Pues mi hija a quien se parece es… a las tuyas! Al menos en lo de cabaretera, desordenada y las manchas.
    Ahora en serio, la mayoría de gente dice que físicamente se parecen a mí los dos, sobre todo Marcela. Mi marido se lamenta de que también ella se parezca en lo demás; maniática, tiquismiquis…
    Un besazo

  2. gran post!!! Y es q eres ingeniosa hasta para parecidos razonables!!…. Yo no se el porque pero es algo que a mi personalmente no me saca el sueño. Me refiero a que en mi caso son más el resto que se empeñan en buscar parecidos clónicos….y parece a veces hasta una guerra de familias!!!!!!! Yo paso…..pero si me he de sincerar te diré que físicamente dicen que Beita, la mayor es mi clon, y Gabi la pequeña es pastada al padre…..eso si….con mis ojos ….habla con la mirada!!!!!

    Respecto a lo demás …..no se decirte….la mayor es muy responsable y estudiosa cosa que yo no era a su edad, es buena y yo era más bicho, tiene buen carácter y yo mucha mala leche……. Y la pequeña es una pilas…..un trasto, movida, divertida…….espero que no saque la mala leche y demás…..

    Ahora hacía días que no te leía……y entre ayer ( tom cruise) y hoy me doy cuenta de que siempre me sacas una sonrisa…. Recuperaré hábitos.

    Un besote

  3. ¡Ay ! Que el lema de Scarlata de «Mañana será otro día» es el que rige toda mi vida ¡toooooda! Podría ser pereza andaluza, pero no, es pachorra de otro nivel superior. No estoy yo para vivir agobios y en sufrimiento constante. Eso sí, yo no sé a quién se parecerá mi bichilla porque de momento tiene un comportamiento que no es de ninguno de los dos. Aunque quizás esa energía y esa habilidad de movimientos se deban a que es sólo un bebé, y a la larga se irá cansando y volviendo más chochona, como yo. A saber.

  4. Mis hijos han salido bastante búlgaros, sobre todo en la resistencia al frío de la que yo carezco por completo. Y de aspecto, de ojos para arriba han salido a su padre y de ojos para abajo a mi. Los ojos son la frontera genética: mi color, la forma de los de su padre. XD

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