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Hace poco sostuve con unos amigos una conversación de lo más interesante sobre los partos. Fue a raíz de ver un vídeo de la youtuber Verdeliss en el que contaba que había decidido dar a luz en casa a sus mellizas y me dio la sensación de que falta mucha información sobre los partos. Así que al hilo de la conversación creo que es interesante aclarar algunas cuestiones.

Lo primero: no es un post para defender ni el parto en casa ni el parto en el hospital. Si me preguntáis cuál es mi opción, yo elijo el parto en hospital. Para mí el parto no es un momento especialmente místico. Llego, con mis hijas medio cayéndoseme, doy a luz en un pispás y al día siguiente estoy como una rosa. No me da por llorar, sino por lanzar besos, me da exactamente lo mismo que haya luz, ruido, que hablen del fin de semana o de lo que quieran. A mí todo eso me da lo mismo. Y no me gusta recibir visitas en casa, así que estoy encantada de la vida con que todo el mundo venga a verme al hospital porque así no me aburro.

Pero una cosa es lo que yo elijo y otra muy distinta que considere que es la única opción. Es MI OPCIÓN, pero no creo que las que optan por otras cosas sean unas locas desinformadas.  Así que no esperéis una defensa a ultranza del hospital como la única opción porque yo tengo la mente muy abierta. Lo que quiero es explicaros que quieren decir las palabras que oís asociadas al parto. Vamos allá.

de parto

Parto vaginal / parto por cesárea

En este caso hablamos del lugar por donde sale el bebé al dar a luz. Si es un parto por la vagina, es un parto vaginal. La cesárea es una incisión practicada en el útero por la que se saca al bebé. Es una cirugía mayor y por tanto se practica en el quirófano siempre y bajo los efectos de la anestesia.

Parto natural / parto intervenido

Parto natural es una de las expresiones que más vais a oír mal empleadas. Muchas veces se utiliza como sinónimo de parto vaginal, pero no es lo mismo. Digamos que todos los partos naturales son vaginales pero no todos los vaginales son naturales. Se puede tener un parto natural en casa y en un hospital.

Un parto natural es aquel en el que no hay intervención ni medicalización de ningún tipo. No puede ser un parto natural uno en el que te pinchan la epidural, te ponen oxitocina sintética en la dilatación, te hacen una episiotomía, utilizan ventosa, fórceps  o cualquier otra cosa por el estilo. Un parto natural es se inicia espontáneamente, se desarrolla y finaliza sin complicaciones y no necesita intervención.

Parto intervenido o medicalizado es lo contrario, aunque existen distintos grados de intervención. Puede ser un parto muy intervenido, cuando es provocado, con oxitocina, epidural y toda la parafernalia. Y también puede ser un parto en el que únicamente se utiliza anestesia, por ejemplo. Lo ideal sería que cada una pudiera elegir el nivel de intervención que desea.

recien nacido

Parto respetado / parto no respetado

A veces parece que se asocia el parto respetado o respetuoso (a mí me gusta más esta palabra) con el parto en casa o con maneras de dar a luz más o menos hippies para el común de los mortales. En realidad esto no es así.

respeto

Esta es la definición que da la RAE de respeto. Miramiento, consideración, deferencia. Un parto respetuoso es aquel en el que a la parturienta se le escucha y se tiene en  cuenta, en una situación normal, sus deseos. Estos pueden estar puestos por escrito en un plan de parto o no.

¿Todos los partos en casa son respetuosos? En principio se supone que sí, porque para eso se pare en casa, para tener una mínima intervención y medicalizarlo lo menos posible. Pero puedes dar con profesionales que no te respeten como a ti te gustaría. No es lo habitual, pero puede pasar (conozco un caso en que no se sintió respetada en su propia casa). ¿Y en un hospital puede ser respetuoso? Sí. Y también no.

Tendemos a creer que todos los hospitales son iguales a este respecto. Y la verdad es que no. Los hay que intervienen más, los que intervienen menos. Los que se ciñen al protocolo y no hay forma humana de sacarlos de ahí. Los que tienen un protocolo y los que tienen otro. Los que tienen unos medios. Esto no es estándar y si a vosotras os preocupa especialmente deberíais informaros. E hincharos a preguntar.

Y luego está que un parto respetuoso para una persona y para otra no tiene que ser lo mismo ni cumplir los mismos requisitos. Yo por ejemplo tuve un parto con epidural con mi hija mayor y me sentí super respetada. Igual otra persona eso mismo no lo sentía como respetuoso porque no fueron especialmente místicos y se pusieron a hablar de tonterías, pero a mí me era indiferente y en lo que a mí respecta me sentí tratada con miramiento, consideración y deferencia, que es de lo que se trata.

Lo importante es que nos sintamos cómodas y bien tratadas y elijamos la fórmula que nos permita conjugar esto con la sensación de seguridad. Como digo, no hay fórmulas mágicas.

¿Cómo fueron vuestros partos? ¿Os sentisteis respetadas?

Fotos: Flickr / Commons

2 Comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, mi parto fue por cesárea de urgencia por una preclamsia, y me sentí super respetada apesar de la alta intervención que hubo en él. Me preguntaban en cada momento como estaba, como me sentía, me informaban de lo que sucedía ( de lo que podían decirme claro) Sé de otras mamás que han dado a luz en el mismo hospital que yo y no han tenido más que quejas, pero creo tambien depende del equipo médico que te toque ese día. Yo me sentí muy segura y sentí que mi hija estaba en buenas manos, que era lo que importaba. Por cierto para este parto voy al mismo hospital.

  2. Uf. Un tema conflictivo. Yo con mi primer parto lo llevé muy mal, yo quería un parto vaginal, natural, respetado… busqué un hospital que en principio favoreciese esto, y me salió rana. Al final acabé con inducción, intervenciones cuestionables y de ahí en cesárea de urgencia. Y para colmo, con anestesia general, así, sin previo aviso (ya me habían puesto raqui). Con lo que me dejaron sin ver ni oir nacer a mi hijo. Lloré mucho mucho. Han sido 4 años casi para superarlo y aceptarlo.
    Para el segundo parto, me daba pánico volver a un hospital. Y estando en Alemania tenía opción de parto en casa o en casa de partos (Y sí, aún teniendo una cesárea). Planifiqué todo para ir a casa de partos, pero al final, no pudo ser. Tuve que ir al hospital, pero el trato inigualable, super respetuosos, las matronas todas un amor y muy empáticas (para que luego digan además que los alemanes son fríos). Todas dándome ánimos de que esta vez lo conseguiría, y lo conseguí :).

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