Bugaboo by we are handsome      

Cuando una da a luz lo primero que le preocupa a todo el mundo no es si estás bien o mal, si el bebé está en condiciones o no. Lo primero es diseccionar al bebito de turno buscándole parecidos con todo bicho viviente. La nariz es de la Tía Eustaquia (sea quien sea), la mirada es la de su tía la de Murcia… Además, según sea el lado de la familia puedes encontrarte que tu bebé, que has parido tú se parezca más a un familiar en tercer grado de tu marido que a ti misma.

Os voy a dar una buena o mala noticia: vuestros hijos se parecerán posiblemente más al bebé de la habitación de al lado de la vuestra que a ninguno de vosotros. Sin embargo, con los meses acabaréis por descubrir parecidos razonables entre vuestro peque y vosotros… y no necesariamente en las cosas que os gustan. Hoy os cuento en qué se parecen a mí mis hijas.

relaxing mom parecidos razonables

1. En los gruñidos mañaneros. Ya me gustaría a mí levantarme como una linda flor, perfecta, despejada, llena de amor y deseando enfrentarme al día con energía. Pero no. Mi realidad se parece más a esto que a otra cosa. Soy un ñu. Y mis hijas, otro. Nos cuesta despejarnos muchísimo y definitivamente estamos más despiertas por la noche que por el día.

Lo que viene siendo así
Lo que viene siendo así

2. En que no hay manera de acostarlas. Lo anterior lleva a esto. Como somos seres nocturnos nunca vemos el momento de acostarnos. Envidia me dan esos niños que caen fundidos en el coche camino a casa y que dormidos sus padres los pueden subir hasta la cama en brazos sin que abran el ojo. Mis hijas ¡jamás!. Cuando llega el momento de acostarnos muchas veces tengo que sacar al monstruo que llevo dentro porque no hay manera de se metan en la cama.

Esto NUNCA-JAMÁS-NEVER ocurre
Esto NUNCA-JAMÁS-NEVER ocurre
Se parece más a mí mutando en asustadora
Se parece más a mí mutando en asustadora

3. En el desorden. Yo creí que nadie podía ser más desordenado que yo. Pues sí. Mis hijas. ¡Qué suerte la mía ¿eh?!

Somos mucho más #teamRachel que #teamMónica
Somos mucho más #teamRachel que #teamMónica

4. Gimnasia rítmica. Otro de nuestros parecidos razonables es que yo me pasé la infancia haciendo gimnasia rítmica cada vez que tenía ocasión. Mi madre estaba harta de verme pasar delante de la televisión haciendo pasos de baile y dejando las paredes sucias de tanto hacer el pino en mi habitación. Mi hija mayor es igual. La pequeña ha salido a su padre y tiene dos pies izquierdos.

Que más quisiera que fuera así
Que más quisiera que fuera así

5. Siempre tener razón. ¿Algo peor que tener a tres mujeres en casa convencidas de que tienen siempre la razón? Complicado. Las discusiones dialécticas en casa son de órdago y es que ¡somos iguales!

Que soy tu madre, la razón la tengo YO
Que soy tu madre, la razón la tengo YO

6. Ideas propias. Y también tenemos ideas propias e ideas fijas. Somos cabezonas como nosotras solas lo que es un fastidio para mí como madre porque sería mucho más cómodo si fueran más dóciles y acataran lo que yo les dijera. Pero va a ser que no. La ventaja es que les irá mejor en la vida pero ¿no podrían haberme tocado niñas más fáciles en ese sentido?

Pero serán cansinas...
Pero serán cansinas…

7. En mi afición al cine. Me encanta que mis hijas hayan sacado mi afición al cine pero ¡carajo! ¡Nos vamos a arruinar! (di que sarna a gusto no pica…)

Estaríamos ahí perpetuamente
Estaríamos ahí perpetuamente

8. Sociabilidad. Qué puedo decir. Sobre todo Aldara no tiene exactamente problemas de sociabilidad y acabamos yendo a todos los cumpleaños del planeta. Pero ¡si yo soy igual! ¿Qué puedo decirle si yo soy la sociabilidad en persona?

sociabilidad

9. Amor por el baile. Que nos gusta la música. Es oír una canción y ponernos a cantar, bailar y lo que se tercie. Ya si lo hiciéramos bien sería la pera.

Bueno, hacemos lo que podemos
Bueno, hacemos lo que podemos

10. Reírnos. Hasta que la preadolescencia llegó a nuestras vidas la verdad es que una de las cosas que más hacíamos las tres era reírnos. Tenemos un sentido del humor parecido y nos encanta reírnos juntas.

La familia que se ríe unida permanece unida
La familia que se ríe unida permanece unida

¿Me contáis cuáles son los parecidos razonables de vuestros hijos con vosotros?

4 Comentarios

  1. En lo del baile me has hecho pensar en mi bichilla. Ni su padre ni yo somos especialmente bailones pero ella ha decidido unilateralmente que debe ponerse a danzar con todas las canciones que oye. Y claro, cuando salen anuncios ritmosos en la tele uno tras otro, viene a decirme “mamá, no quiero bailar más”. ¡Me meo con ella! Ni que la obligáramos a hacerlo. La mía aún es muy pequeña para detectar estos parecidos aunque la mala leche para despertarse es claramente de su padre (que yo soy una bendita para eso).

  2. Pues mi niña hoy por hoy todo el mundo dice que es igual que yo, bueno más bien igual que mi madre, y yo estoy encantada que me lo digan.

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