Bugaboo Cameleon plus      

Hoy se acaba el cole para los niños oficialmente, al menos en mi comunidad autónoma ¡yujuuuuu! El caso es que, ilusos de nosotros, esperamos que llegue para cambiar algunas cosas (sobre todos estos días en los que vamos sobrepasados)… y no. Aquí van 5 cosas que creemos que se acaban cuando termina el cole… y va a ser que no.

5 cosas que creemos que se acaban cuando termina el cole… y no.

QUE NOS PENSAMOS QUE YA NO VAMOS A CORRER MÁS… Y NO

En nuestra mente, cole es igual a correr: tenemos que estar a una hora concreta, la que sea, y las mañanas son unas carreras para tratar de llegar a tiempo. “Vamos, hija, coge la mochila” “¿Has cogido el almuerzo?” “Venga, que nos cierran la verja”. Son las siete y media de la mañana y estamos estresados perdidos ya. Tienes unas ganas locas de que llegue el verano para olvidarnos de estos maratones mañanerospero luego resulta que se acaba el cole y descubres con horror que se ha acabado el cole, pero tú trabajas igual, así que toca seguir corriendo. La única diferencia es que ahora corremos para llegar a las colonias urbanas o donde quiera que sea que te guarden a los niños mientras tú clamas al cielo por que lleguen las vacaciones de VERDAD, o sea, las tuyas.

Así, pero sin la cara de susto

QUE NOS PENSAMOS QUE YA NO VAMOS A MADRUGAR MÁS… Y NO.

Está claro que si seguimos trabajando nos va a tocar seguir madrugando exactamente igual, pero es que ni de vacaciones es posible que nos libremos. Hay quien es muy trasnochador, pero hay niños que son madrugadores de todas formas, así que a ellos les da lo mismo que sea lunes, que sábado, que festivo, que se levantan a unas horas infames cuando tú estás deseando perrear en la cama hasta una hora decente (una en la que hayan puesto las calles, por lo menos).

Y lo peor no es eso (y ya no hablo de bebés que duermen mal y se montan raves nocturnas) … lo peor es cuando tienes dos hijos y tienes a uno trasnochador y a otro madrugador. Uno que no ve el momento de echarse a la cama y si por él fuera se acostaría todos los días a las 2 de la mañana y otro que es súper madrugador y las 6 le parece una hora más que decente para abrir el ojo.

Y claro, te duermes por las esquinas

QUE NOS PENSAMOS QUE NO VAMOS A TENER QUE HACER DE TAXISTAS MÁS… Y NO.

Una de las cosas que yo llevo peor es ese momento en el que vagas por el mundo llevando niñas de un lado a otro. Ahora una tiene gimnasia, la otra atletismo, recoge a una en un sitio, a la otra media hora después en la otra punta de la ciudad… en fin, un horror. Parece que acaba el cole y se acaba esa tortura. Pues no. Que se acabe el curso sólo significa que se acaba SU curso, pero tú probablemente tengas que trabajar. Así que es bastante probable que tengas que romperte los cascos igual para que te tengan a los niños cuidados y entretenidos. Con un poco de suerte igual puedan irse unos días con los abuelos a donde sea, pero incluso esto también implica que tendremos que llevarlos, traerlos, irlos a visitar en fin de semana o entre semana… en fin, que la cosa será más relajada seguro que durante el año, pero no tanto como te lo imaginabas tú ¡Ni de lejos!

A veces sientes que repartes niños como quien reparte pizza

QUE NOS PENSAMOS QUE VA A SER MÁS BARATO … Y NO.

Ya no hace judo, inglés, dibujo, zumba o lo que quiera que hagan los niños durante el curso. ¡ESE chorreo de dinero constante! pero te da igual. La cosa es que tú probablemente trabajas así que tienes que buscar maneras de que te tengan entretenido al churumbel. ¡Y TODO cuesta una pasta gansa! Tiene una pinta estupenda, sí, porque tienen nombres tan excitantes como “Taller de alfarería en el Pirineo” “Campamento en inglés en Villaconejos de Arriba” o “Monta a caballo en Parla” y la verdad es que resultan muy atractivos para todos ¡pero valen un cojón cuestan un doblón!

Ya si tal…

QUE PENSAMOS QUE SON VACACIONES… Y NO.

En nuestro imaginario, cuando se acababa el cole eran vacaciones. Bicicletas, estar a remojo, juegos en el césped, muchos días por delante… Ahora las vacaciones no son exactamente lo mismo. Muchas veces sólo son periodos en los que se rompe la rutina y se cambia por otra distinta. Lo cierto es que mis hijas están encantadas de que lleguen, pero yo he cambiado la perspectiva y ahora soy la madre, así que definitivamente no es lo mismo.

Para mí el consuelo es que para ellos sí que es algo especial y deseable así que definitivamente nos hemos de quedar con eso. Es posible que para ti no sean vacaciones, pero para ellos… es el paraíso.

Igua, pero diferente, pero igual

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