Bugaboo by we are handsome      

Cuando nos compramos el piso una de las cosas de las que me alegré fue de que los baños fueran terriblemente feos: cuando algo es medianamente decente te piensas si cambiarlo o no y muchas veces aguantamos con cosas que no nos emocionan sólo porque “no están tan mal”. Cuando un baño es tan sumamente feo como era éste las dudas se disipan rápido: hay que cargárselo sí o sí.

En mi casa los baños no son especialmente grandes ninguno de los dos. ¿Sería mejor si fueran más amplios? Sí, pero tampoco somos personas de pasar mucho tiempo en ellos, así que puestos a elegir prefiero que estén los metros en los dormitorios, el salón o la cocina. Soy una persona tremendamente práctica y cuando estábamos preparando la obra una de las cosas que quería era aprovechar los baños al máximo.

Baño anterior a la reforma

La primera decisión que tomamos fue quitar la bañera y convertir este baño en un aseo. Me decían “pero luego una casa con un baño y un aseo se vende peor que una casa con dos baños”. Vamos a ver: yo me he comprado mi casa para disfrutarla y en principio no me planteo cambiar de domicilio en muchíiiiiiisimos años ¿Voy a condicionar una reforma a lo que se tenga que hacer dentro de 20 o 30 años? ¡Anda ya! Así que primera lección: adecua tu casa a TUS NECESIDADES.

En casa cada uno nos duchamos a una hora distinta y no tenemos problema de coincidencia de horarios, así que no necesitamos para nada dos bañeras. Sólo hemos dejado una en el otro baño ¡y encima la hemos convertido en ducha!. El espacio que ocupaba la bañera en este baño lo partimos y aproximadamente la mitad se convirtió en un armario en la entrada de casa para dejar los abrigos mientras que la otra mitad se quedó dentro del baño y lo convertimos en un espacio para la colada.

Lo curioso es que hemos quitado metros a un baño de por sí pequeño ¡pero es que parece más grande de lo que era! Vamos a dar un repaso a las cosas que hemos hecho.

Baño remodelado

¡Blanco!

Cuando un espacio es tan reducido como el de este baño lo fundamental es darle luminosidad. Esto lo conseguimos con las baldosas. Las anteriores eran muy oscuras y pasadas de moda. Yo estaba empeñada en poner unas baldosas tipo metro, a pesar de que ya sé que las pone todo el mundo. Me gustaban, las quería y punto. Las compramos en Leroy Merlin, son muy económicas, biseladas y con brillo  (las tienes aquí). Pensé que para este espacio un poco de brillo le vendría bien y el bisel hace que la pared tenga un poco de textura.

La lechada (que es el “pegamento” que une las baldosas unas con otras y que se ve en las juntas) se puede poner del color que quieras. Yo escogí ponerla en blanco, aunque el albañil no las tenía todas consigo porque pensaba que lo mismo quedaba muy hospital pero es que para este espacio pensé que sería lo que mejor le iría. No me emociona la lechada en gris y hubiese quedado menos “limpio” a la vista. En otro espacio es posible que eso quedase bien pero para algo tan reducido mejor no complicarnos.

Si os fijáis no hemos puesto baldosa en todo el baño. Solo está en las zonas donde es factible que salpique el agua. El resto está pintado con un gris azulado de Bruguer.

La luz

Para ganar luminosidad no hay como poner una buena iluminación. Escogimos unos focos led que bañan todo de muchísima luz y que están empotrados. En serio, los focos no son caros y si os gastáis un pastón en vuestra casa y luego no la ilumináis bien estaréis perdiendo el tiempo.

En este baño hay dos focos, uno en el centro, grande que ilumina de manera general y otro sobre el espejo. No hace falta más.

radiador y suelos

¡Color!

Efectivamente si a un baño como éste no le hubiera metido un poco de color hubiese quedado falto de personalidad. En casa lo llamamos el baño setentero por las baldosas hexagonales de aire vintage que escogimos. Me encantan porque aportan un puntito de color y personalidad al espacio que lo hacen muy especial.

La otra cosa que me encanta de este baño es el radiador. En lugar de poner un radiador blanco convencional restauré los radiadores de hierro fundido que había en la casa pintándolo de un azul a juego con el suelo. Los radiadores suelen tratar de pasar desapercibidos pero aquí opté justo por lo contrario ¿por qué no convertirlos en un elemento decorativo? Es barato, fácil y no requiere muchos materiales.

Mueble Leroy Merlin¡Nada de renunciar al diseño!

El baño es pequeño, sí, pero no por eso tiene que ser aburrido o una sosez. Ya os conté que tenía mucha querencia por los muebles de baño de Leroy Merlin y elegí el mueble Kompas para el baño. Imaginaos si me gustaba que a propósito recrecí cinco centímetros el ancho de la pared del shunt para que cupiera el más pequeño de ellos.

Son 80 centímetros nada más, pero queda muy desahogado y estiloso. ¡A mí me súper encanta!

mueble-leroy-merlin

Como podéis ver aquí, el mueble es realmente grande y tiene muchísimo espacio para las cosas. Creo que es la primera vez de mi vida en que puedo tener mi maquillaje más o menos ordenado y expuesto, así que ¡me hace mucha ilusión! Unas pocas cajas transparentes hacen el resto para tenerlo todo organizado. Como veis, estos cajones me los he quedado para mí y les he dejado el del baño principal a los otros tres (por alguna extraña razón lo preferían, así que yo me sacrifiqué…).

Lavabo baño pequeño

Un puntito de extravagancia

…y un mucho de hacer aquello que te hace ilusión. Yo quería el lavabo sobre la encimera ¡porque me apetecía muchísimo! Así que me empeñé en un lavabo así y un grifo grandote ¡y cada vez me gusta más! Me deja un montón de espacio en la encimera para dejar mis cosas para maquillarme o whatever. Lo recomiendo sin duda.

Espejos Leroy Merlin
Arriba: Espejo Alhambra / Espejo Legerte / Espejo Toscana  / Espejo Vintage. Abajo: Espejo redondo Bruselas / Espejo country / Espejo Ordina

El otro punto que me encanta es el espejo. En Leroy Merlin tenéis maravillas y a precios reducidísimos. El espejo de la entrada es de ahí (iba a ser el del baño, pero no cabía… eso me pasa por enamorarme y comprar sin medir) y el del otro baño también. De todos los sitios donde miré el más económico, variado y chulo. Podéis comprarlos online, pero merece la pena si tenéis la opción pasaros por la tienda para verlos in situ.

puerta corredera

Puerta corredera

Para ganar espacio otra cosa fundamental fue poner una puerta corredera. Existen muchos tipos de puertas correderas, pero si se hace obra lo mejor es poner una tipo Krona en la que se abre el muro y se coloca un armazón en el que se mete la puerta. Ruedan fenomenal, no se atascan nada y son más fiables que las que llevan los rodamientos por fuera como las de tipo granero que veréis en el programa de mis adorados Scott. Que son más bonitas las de granero, sí, pero en el uso diario a mí dame algo que corra bien.

No ocupa nada de espacio y visualmente no come a la vista. Para mí es una solución fantástica.

RIncon lavadora baño

Cuarto de la colada

La verdad es que aunque el baño es pequeño (menos de 3 metros cuadrados) nos resulta muy práctico y funcional. Lo usamos como baño un montón, pero es que es fenomenal tener ahí la colada.

Dejamos unos 62 centímetros de ancho para que pudiera meterse la lavadora sin problemas y fue fácil colocar la toma porque al estar ahí antes la bañera estaban las tuberías ahí bien a mano.

Mi idea inicial era poner un panel japonés para taparlo pero la verdad es que me gusta como queda. Al estar a la derecha de la entrada no se ve hasta que estás dentro del baño y todo lo que tiene encima está super ordenado. Compramos cuatro cestas, colocamos un armario encima de la lavadora para poner las toallas y el botiquín y me encanta como queda.

La cesta blanca es para la ropa blanca y la negra para la ropa oscura y tienen la capacidad justa de una colada ¡así que si está lleno sabemos que toca lavar! Me resulta comodísimo porque bajas, pones la colada y andando, sin tener que llevar cosas de un lado para otro. Además, el tener la lavadora en el baño hace que me haya quedado un hueco en la cocina que hemos utilizado para poner más armarios, así que es de las cosas que más me alegro de haber hecho.

A mí me encanta mi baño, me parece que está realmente aprovechado el poco sitio que tengo y está adaptado a las necesidades de mi casa. ¡Y no hay nada más reconfortante que eso!

7 Comentarios

  1. Justo nos ha pasado lo que comentas al principio. Cuando nos mudamos aquí, tanto los baños como la cocina no eran muy anticuados, estaban en buen estado, y por ahorrar, los dejamos como estaban. ¡Error! No nos gustaban entonces y no nos gustan ahora, pero con los niños pequeños pensar en reformas nos da una pereza tremenda. También me quejo de que son baños muy pequeños, pero viendo este tuyo ¡creo que tenemos metros de sobra para ponerlos dignos en el futuro! Me gusta mucho cómo te ha quedado. Eso sí, si mi churumbelito te pillara el cajón del maquillaje ¡2 telediarios iba a tardar en echártelo todo dentro del váter!

  2. Muy bien aprovechado todo y el diseño muy bonito. Lo de tener la colada al lado me ha parecido una idea estupenda. Yo también he puesto puertas correderas en mi baño y aseo. Ganas muchísimo espacio.

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