Bugaboo by we are handsome      

Pocas cosas hay más frustrantes y terribles en esta vida que querer tener niños y no poder. Cualquiera que haya buscado embarazo y no se haya quedado a la primera sabrá lo tremendamente frustrante que es esperar un hijo que no llega. Mi amiga Meritxell Contero, ganadora del premio al Mejor Blog de Infertilidad de Madresfera 2016 está inmersa en un montón de proyectos relacionados con la infertilidad. Primero fue su libro El nombre de mi arcoíris  y ahora su nuevo proyecto Betabox para acompañar a madres que pasan por lo mismo que ella. Hablamos con ella, psicóloga de profesión sobre todos estos temas. 

Meritxell Contero la Beta Box Infertilidad

PREGUNTA: ¿Son ahora más habituales los casos de infertilidad o simplemente es que ahora se habla un poco más del tema?

RESPUESTA: Ambas son ciertas. Por un lado, los casos de infertilidad aumentan debido al aumento de disruptores endocrinos, al aplazamiento de la maternidad… Y, además, cada vez vamos hablando más de ello, saliendo del armario de la infertilidad e intentando romper el tabú que la rodea. Aunque es difícil, porque siguen habiendo muchas miradas críticas que nos caen encima, muchos consejos bienintencionados que duelen… Y la mayoría aún prefiere callar que enfrentarse a esto.

P. Tengo la sensación de que las redes sociales han propiciado que se hable mucho más de la infertilidad. Aún así, mucha de la gente que sufre este problema suele hacerlo desde el anonimato. Tú elegiste ponerle cara ¿Fue una decisión fácil? ¿Te arrepientes de ello?

R. Cuando yo empecé con el blog era anónima, no ponía ni mi nombre real ni mis fotos. Lo mismo en mis redes sociales, a pesar de que gracias a la #infertilpandy se habla más abiertamente la mayor parte de mujeres nos escudamos tras un dibujo y un nombre falso. Pero llegó un momento en que algo me hizo “click” y comprendí que si quería seguir luchando para que la infertilidad deje de ser un tabú, yo misma tenía que quitarme la máscara y mostrarme tal cual soy. Somos las infértiles las primeras que tenemos que dejar de ocultarnos y hablar de ello con naturalidad. No fue fácil, pero no, no me arrepiento para nada.

P. Nos pasamos toda la juventud intentando evitar un embarazo y de repente cuando nos ponemos a buscar un hijo a veces resulta que no podemos por medios naturales ¿Cómo se enfrenta una a esto? Personalmente creo que es una de las cosas más duras que pueden pasarnos, querer ser madre y no poder.

R. Yo llevaba años tomando pastillas anticonceptivas, antes usando preservativo, y todo eso, ¿para qué? ¿Para que cuando llegara el momento no pudiera? Dinero, hormonas… Todo en balde. ¡Y además tenía 25 años! Siempre oyes que a partir de los 30 la fertilidad baja, que a partir de los 35 es cada vez más complicado… Pero nadie te advierte que a los 25 o 26 años no vas a poder quedarte embarazada de manera natural y que vas a tener que recurrir a la Reproducción Asistida. Pero no te queda otra que pasar ese duelo, y empezar a luchar por ser madre.

(continuación) Cuando estuve embarazada, nadie me explicó que no gastará tanto dinero en la cuna más grande ni en decoración o decorador, porque luego el bebé dormiría en mi cama y que su cuna solo serviría para poner peluches. 🤰 Nadie me explicó que esos libros para padres y futuros padres donde dan "consejos" de hacer dormir toda la noche a un bebé o de crianza iban a quedar en el estante, y que haría lo contrario a lo que ellos dicen "se debe hacer". 🤰 Nadie me explicó que sentir miedo era normal porque la maternidad es un aprendizaje constante, que muchas callamos pero que todas compartimos. 🤰 Nadie me explicó que mi vida cambiaría por completo y que todo iba a ser nuevo, cada día sería una prueba de amor y entrega constante. 🤰 Nadie me explicó que los hijos llenan tu vida como nada en este mundo puede hacerlo y que todo el cansancio vale la pena al ver una sonrisa, al tomar una manita caliente, un abrazo de pequeños brazos en el cuello, o al escuchar una pequeña voz que te dice gracias mamá. 🤰 Nadie me explicó que ser mamá sería tan maravilloso. 🤰 *Pequeño extracto adptado de un texto de Angelique Amory IBCLC Lacta Bebé* . . #embarazada #embarazo #pregnant #pregnancy #barriguita #barrigon #bebeencamino #instamamascat #pregnant #pregnancy #preggers #preggo #bellybumb #babybelly #babybump #babyontheway #momtobe

Una publicación compartida de Meritxell (@patucostacones) el

P. El proceso de un tratamiento de fertilidad es duro y costoso a todos los niveles, económico, emocional y físico. ¿Qué es lo peor de todo?

R. La parte emocional es la que más sufre, sin duda. Sí que supone un gran desembolso económico (a no ser que lo hagas por la Seguridad Social, lo que conlleva largas listas de espera) y dolor físico entre pruebas y pinchazos, pero saber controlar el efecto de las hormonas, la ansiedad, el miedo… Por eso creo que es tan importante visibilizar la figura del psicólogo en Reproducción Asistida e infertilidad, porque no es fácil pasar por todo esto una sola.

Incluso dentro del tratamiento, hay momentos más o menos angustiosos y estresantes. Cuando empiezas con la medicación sabes que en X días te harán la punción y se producirá la fecundación, luego llegará la transferencia embrionaria… Más o menos controlas lo que va a pasar, sabes que después de A viene B. Pero, por ejemplo, desde la transferencia (o Inseminación Artificial) hasta la prueba en sangre (“la beta”) pasan unas dos semanas de angustia, miedo, incertidumbre… Cuando yo pasé por mis dos “betaesperas” se me ocurrió una manera de poder ayudar a otras mujeres en las suyas, y hace poco he sacado un nuevo proyecto: La Beta Box. Se tratan de tres cajas distintas, a elegir entre una de ellas porque cada una lleva distinto productos. Están pensadas para que acompañen a la mujer en su betaespera, para que la pasen con un mejor estado de ánimo y rebajen sus niveles de ansiedad y estrés. Son productos como mandalas, rooibos, mi libro, un clearblue, cositas para relajarse… Eliges la que más te guste y se te envía con una carta personalizada. De este modo la idea es que con los productos de la caja seas capaz de gestionar mejor tus emociones.

P. El tratamiento es sin duda muy duro para las mujeres que además lo sufrimos físicamente en nuestro cuerpo: los desequilibrios hormonales, las subidas y bajadas anímicas y porqué no, los pinchazos, la medicación… Pero ¿cuál es el papel de la pareja? ¿Qué les recomendarías a la segunda parte del binomio?

R. Es sumamente importante que la pareja, ya sea hombre o mujer, se involucren al 100% en todo el proceso y no lo dejen todo en manos de quién sufrirá en sus propias carnes el tratamiento. Ir a las visitas con el médico, preguntar todas las dudas por pequeñas que sean, entender que se sufre y que se producen cambios que son muy difíciles de controlar, dar apoyo en el momento de inyectar las hormonas… En mi caso, por ejemplo, mi marido me acompañó siempre a consulta y las inyecciones me las ponía él. Tenía todo esto controlado para que yo no me tuviera que preocupar también de esto.

El nombre de mi arcoíris

P. En tu libro hablas de tu camino para tener a tu hijo ¿hubieses agradecido tú tener algo como esto para ayudarte cuando tratabas de quedarte embarazada? ¿Qué pueden encontrar en él?

R. Había leído algún libro sobre esto, pero cuando me enfrenté a mi Fecundación In Vitro hubiera agradecido que en ese libro se mencionara el proceso hormonal, que explicara cómo se vive en primera persona este proceso. Por eso quise dejar plasmado no sólo mis sentimientos, sino mi medicación, mis miedos, mis ilusiones… En El nombre de mi arcoíris se puede encontrar todo esto, desde que mi marido y yo nos planteamos ser padres, hasta que por fin lo logramos: nuestras esperanzas truncadas, nuestras pruebas, nuestras lágrimas, nuestro aborto… Absolutamente todo.

P. Para terminar, ¿qué le dirías a una mujer que se encuentra en este momento en medio de un tratamiento de fertilidad?

R. Que no lo haga sola, que busque ayuda de otras compañeras que la entiendan o ayuda profesional. Me parece tan importante sentir que alguien te coja de la mano, que por eso decidí enfocar mi carrera profesional en este terreno. Yo estudié psicología y luego hice un máster en sexología y terapia de parejas, y gracias a mi propia experiencia decidí especializarme en Reproducción Asistida. Porque tengo las herramientas que me ha dado mi formación, y tengo la empatía que me ha dado mi experiencia personal.

Más información:

2 Comentarios

Dejar respuesta

Por favor, deja tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.