Bugaboo by we are handsome      

Mi hija mayor se ríe mucho de mí. Me dice siempre “pero mamá ¿cómo te puedes saber todas las canciones si no escuchas nunca música?”. Y es verdad. Escucho mucho la radio hablada, pero rara vez me pongo música ¡y a pesar de todo mi cultura musical es relativamente amplia! Es uno de esos grandes misterios insondables porque no tienen ningún tipo de lógica. Ayer mi amiga Clara hizo un post con 20 canciones de antes de cumplir sus 20 años que les quería regalar a sus hijos y he tomado su testigo eligiendo yo también 20 canciones que han supuesto algo para mí de mi infancia y adolescencia. 

No tienen un orden prefijado y tampoco le he dado demasiadas vueltas a la lista: creo que si una canción me ha venido a la mente y no otra será por algo. Igual mañana hubiese hecho una lista diferente, pero estas son mis canciones. Así conoceréis mejor mis gustos. Ya me diréis si son parecidos a los vuestros. 

musica

1. Juntos, de Paloma San Basilio. Esta canción me recuerda a mi madre, a un momento concreto de mi infancia. Teníamos el vinilo y ya que no conseguí que me trajeran el de Sevilla de Miguel Bosé, gastábamos éste. Es una canción tan feliz como mi infancia. 

2. La puerta de Alcalá, Ana Belén. A mi tía Mary le encantaba Ana Belén, así que si hay una banda sonora indiscutible de mi niñez son las canciones de Ana Belén. Me las sé todas; puedo escucharlas y seguir cantándolas todas a día de hoy. 

3. Déjame, de los Secretos. Cuando empecé a ir a la universidad, con 18-19 años tenía un coche viejísimo con un radiocassette que estaba tan hecho polvo que en un momento de desesperación conseguí enchufarle un discman que saltaba cada dos por tres. Los dos primeros años de carrera no se escuchaba otra cosa aparte de un cd recopilatorio de Los Secretos. En bucle. Me encantan todas las canciones (y mi marido no lo entiende porque dice que son deprimentes) y si he escogido esta es porque también la cantábamos en el grupo de tiempo libre de mi colegio. 

4. Ni tú ni nadie, de Alaska y Dinarama. Una canción con la que no puedo dejar de bailar. Hace muchos años montamos una coreografía con mis amigos de la universidad y da igual donde estemos: la bailamos siempre. Me encanta Alaska, pero esta canción de un modo especial. 

5. The time of my life, BSO Dirty Dancing. Con 12-13 se estrenó en España Dirty Dancing. Aquello me llevaba por el camino de la amargura: quería un poster de la peli a toda costa que nunca llegué a conseguir. Con mis amigas veíamos en bucle esta película. Me enamoré locamente de Patrick Swayze… como todas. Yo con esta canción quería desesperadamente ser Baby.

6. It must have been love, Roxette. Como os he contado, en mi primer coche el número de cds que podíamos escuchar estaba muy limitado. Generalmente eran los Secretos pero recuerdo un viaje a Madrid con unos amigos en los que estuvimos escuchando mi segundo cd favorito de aquella temporada: los grandes éxitos de Roxette. Cualquiera me gusta de este grupo, pero esta me recuerda a Pretty Woman, que es una película que me volvía loca en aquel momento (ahora algo menos, que he acabado un poco harta) 

7. Tómame o déjame, Mocedades. El año pasado fui a un concierto de Mocedades y me emocioné no sabéis cuanto…. pero es que a mí Mocedades me huele a infancia y a momentos felices ¡A pesar de los dramas de sus canciones!

8. I will survive, Gloria Gaynor. Esta es una canción de autoafirmación, perfecta para cantar cuando estás hecha una braga por problemas de amores. Gritarla dando saltos cura a un muerto.

9. Words don´t come easy, F.R. David. Esta canción la asocio a mis primeras discotecas. Había una que se llamaba Green en la que nos colábamos con 15 (se podía a partir de los 16). Ésta la ponían y todo el mundo la bailábamos juntos. 

10. Everything I do, I do it for you, Bryan Adams. Vale, Bryan Adams es un poquito pesado y un moñas, pero esta es la canción de los primeros amores y le guardo un pedacito de mi corazón. 

11. Love is all around, Wet, wet, wet. Durante mucho tiempo Cuatro bodas y un funeral fue una de mis películas favoritas y esta canción formaba parte de su banda sonora. Me gusta tanto y me parece tan romántica que fue la que unos años más tarde elegí para abrir el baile en mi boda. 

12. Ansiedad, Nat King Cole. Con 14 años yo era una pedante, esto es así. Me dio por escuchar boleros en bucle y a Nat King Cole con su peculiar acento. Me chifla. Canta raro, sí (de hecho le ponían la letra de las canciones fonéticamente y no tenía ni idea de lo que estaba diciendo) pero … a mí me gusta. 

13. Like a prayer, Madonna. Otra canción que siempre canto a grito pelado. Fue el primer disco que me compré  y lo llevaba en un radiocassette noventero enorme al colegio. Lo escuchábamos en clase de gimnasia. Aún me acuerdo del olor a pies de aquel gimnasio que actualmente ya no existe. 

14. Háblame de ti, Los pecos. Nunca me ha vuelto loca esta canción, pero me recuerda a mis compañeras del colegio y a momentos muy bonitos de mi infancia. 

15. Dracula yeye, Doctor Explosion. Hay un bar de Zaragoza en el que había una gramola con las canciones más surrealistas del mundo. Dracula yeye es una 

16. Lambada, Kaoma. Mis veranos los pasaba en el camping, igual que ahora mis hijas. La lambada me recuerda a los veranos, a las verbenas y a mi amiga Mayte con quien montaba unas coreografías de escándalo. Ya sé que no es un musicote, pero la lambada me trae unos súper recuerdos.

17. Don´t get me wrong, The Pretenders. La canción me gusta mucho, pero es que además forma parte de la BSO de Los amigos de Peter. Tanto película como la selección musical de esta película me vuelve loca y lo he escuchado tantas veces que creo que hasta me sé el orden de las canciones. 

18. Somebody to love, Queen. De Queen cuesta quedarse con una canción porque me gustan todas. Freddy era un genio y aunque no llego a los extremos de un amigo que todas las noches le besaba los pies a un póster que tenía, lo respeto hasta el infinito. Esta canción me trae muchos recuerdos porque la he cantado ¡aunque fuera en su versión en español, de Mocedades (pero me quedo con Queen, ¿eh?)!

19. Cruz de navajas, Mecano. Pregúntale a cualquier zaragozano de mi quinta por el concierto de Mecano de finales de los 80. Fue todo un acontecimiento en la ciudad ¡se fue la luz en la Romareda y estuvimos más de dos horas esperando!. Mecano ahora no me mata, pero esta fue una de la canciones con las que aprendí a perpetrar tocar la guitarra. 

20. 19 días y 500 noches, Joaquín Sabina.  Mi adorado Sabina. He hecho kilómetros para verle y he gastado sus discos antiguos a fuerza de ponerlos. Os reconoceré que con los años me gusta menos el mensaje que transmite pero ¡qué diablos! Sabina siempre será Sabina. Esta canción se escapa un poco a mis 20 años exactos pero me trae muy buenos recuerdos y he hecho un poco de trampa. 

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